Los hámsters simpáticos y divertidos, fáciles de cuidar, son las mejores mascotas. Si enfocas el proceso de cría de hámsters con responsabilidad, puede convertirse en una actividad interesante y útil. Criar hámsters en casa no es tan lucrativo como puede parecer a primera vista, pero hay muchos matices y normas en juego.
Emparejamiento y encuentros
Unos buenos padres sanos tienen una descendencia sana, así que los futuros padres deben ser activos, estar bien alimentados, tener un pelaje brillante y no tener defectos congénitos. Sólo así podrás contar con una camada sana. Debes proporcionarles alimentos de calidad y buenas condiciones de alojamiento. Los hámsters pueden producir un gran número de crías durante todo el año, pero está estrictamente prohibido el cruce entre distintos tipos de hámster (por ejemplo, Dzungarian y Campbell). Tampoco es aconsejable aparear a un hermano con una hermana, ya que en este caso hay una alta probabilidad de que nazcan crías con diversos defectos y enfermedades genéticas. Tampoco críes animales con mal carácter. Por ejemplo, si tu hámster, a pesar de tener una buena actitud, no se amansa durante mucho tiempo, muerde, es muy miedoso, se cae constantemente de espaldas y lanza gritos salvajes, sólo vale la pena tocarlo. Si todas estas cualidades no son culpa tuya, entonces, en primer lugar, pueden ser hereditarias. En segundo lugar, el animal puede comportarse así no sólo contigo, sino también con sus allegados, y entonces no pueden evitarse los problemas.
¿Cómo se reproducen los hámsters?
A diferencia de los humanos, los hámsters sólo están preparados para tener relaciones íntimas en un momento determinado. En las hembras, este periodo se denomina pubertad, momento en el que el óvulo emerge del ovario, cambia el equilibrio hormonal del organismo y todo en el cuerpo se prepara para un futuro embarazo. La condición más importante para el apareamiento es el celo de la hembra, que se produce cada 4 ó 5 días y dura sólo 24 horas, o incluso menos. Sólo entonces la hembra permitirá que el macho se aparee con ella. Éstos son los signos de que una hembra está en celo:
- Agitación, disminución del apetito ;
- Olor almizclado del animal;
- Se paraliza y levanta la cola cuando se le acaricia el lomo;
- Reacciona con lealtad hacia el macho.
Estos roedores pueden quedarse preñados entre el mes y el mes y medio de edad, y a veces los machos empiezan ya a las 3 semanas. Debes evitar que los roedores se apareen hasta que hayan completado el crecimiento activo y la formación del esqueleto. Los hámsters jóvenes suelen comerse a sus fetos, por lo que el periodo óptimo para el primer apareamiento es de 4 a 6 meses, y el segundo de 8 a 10 meses (para la hembra). Tras el parto, el animal puede descansar de 3 a 4 meses. Los hámsters se reproducen hasta 1 año o año y medio, después de lo cual la hembra ya no puede parir.
Normas de cría del hámster
En primer lugar, tienes que decidir qué tipo de hámster piensas criar. Asegúrate de comprar un macho y una hembra, y elige animales que gocen de buena salud: sus ojos deben estar limpios y brillantes, su pelaje liso y brillante, y deben ser activos y mostrar interés por su entorno. Compra inmediatamente dos jaulas grandes o recipientes de goma o acuarios para hámsters de cría. Pon a cada mascota en su propia jaula y esparce serrín u otro lecho natural en el fondo. Cuando lleves los hámsters a casa, déjalos solos al menos un día.
Organizar el apareamiento de los hámsters
1 Espera a que la hembra esté preparada para aparearse cuando esté en celo. Si no está preparada, puede ser peligroso: la hembra empezará a pelearse. Si tienes pensado aparear hámsters, coloca dos jaulas juntas durante unos días para que puedan verse, acostumbrarse el uno al otro y dejar que las feromonas hagan su trabajo.
2. Coloca a la hembra con el macho, ¡no al revés! Los hámsters son animales nocturnos, así que es mejor hacerlo por la noche. Es importante colocar a los animales en un territorio neutral, en una jaula libre, ya que la hembra puede atacar al macho si se planta con ella en su territorio. Si los hámsters empiezan a pelearse, aparta a uno de ellos y vuelve a intentarlo al segundo día. Sigue estos pasos hasta que se apareen.
3. Supervisa el proceso de apareamiento. Si todo va bien, la hembra agitará la cola y el macho la fecundará varias veces. Todo el proceso puede durar unos 30 minutos, y entre medias, lo más probable es que el macho se lama.
- Aísla a la hembra tras el apareamiento. Aunque algunos hámsters macho pueden cuidar de las crías, otros pueden comérselas. Lo mejor es que te protejas, aunque tu hámster sea muy amable y cariñoso, y la mantengas alejada de ti durante el periodo de gestación y parto, que dura unos 14 días.
- Anota la fecha de apareamiento. Una parte importante de la cría de hámsters es llevar un registro exacto de los acontecimientos para estar siempre alerta. Marca la fecha apropiada en el calendario o anótala en un cuaderno.
- Espéralo. En esta fase, tienes que ser paciente y observador. Fíjate si el hámster se vuelve inusualmente tranquilo, se lame más a menudo o come y bebe más de lo habitual. Otro signo común de embarazo es el instinto de construir grandes nidos.
7. Presta atención a la aparición de cambios fisiológicos en la hembra. No podrás saber con seguridad que una hembra está preñada hasta que falten pocos días para que dé a luz. El décimo día después del apareamiento, deberías notar un aumento evidente del tamaño del abdomen, como en los humanos. No necesitas hacer nada especial, simplemente no agarres bruscamente a la hembra y déjala sola.
- Pon más toallas blancas o papel higiénico, sólo que sin dibujos, con ellos el hámster hará un nido. Cuando el hámster se ponga de parto, notarás que el útero empieza a abrirse y saldrán pequeños cuerpos rosados. Uno a uno irán naciendo mientras ella corretea por la jaula, y luego uno a uno los arrastrará hasta el nido. Cuando la hembra dé a luz, no intentes intervenir para ayudarla.
- Inmediatamente después del parto y durante algún tiempo después, no debes molestar a la hembra. Si deja a las crías en el fondo de la jaula, no debes tocarlas. Si, por alguna razón, debes hacerlo, coge una cuchara, frótala bien sobre la camada de la jaula, luego coge a la cría y vuelve a ponerla en el nido. Deja que la madre cuide de las crías durante tres semanas, sin molestarla ni limpiar la jaula, sólo añadiendo cuidadosamente comida y agua.
- Espera tres semanas y media. En esta fase, es más seguro separar a los hámsters jóvenes por sexos. Llegan a la madurez sexual a las 5-6 semanas, así que mantén a las hembras en una jaula y a los machos en otra.
¿Cómo se cuida a un hámster preñado?
Una hembra de hámster embarazada debe cuidarse como cualquier otro animal en las mismas condiciones. La jaula debe mantenerse limpia, y el animal debe estar tranquilo y callado. Hay que prestar especial atención a la dieta de la hembra durante el embarazo. Durante este periodo, el hámster necesita grandes cantidades de calcio y proteínas. La dieta diaria debe complementarse con forraje sabroso. Dos veces por semana, también serán útiles la carne de pollo hervida, la yema de huevo cocida, el queso sin grasa, las verduras verdes y los cereales germinados. En la jaula debe haber siempre agua potable limpia, y puedes añadir calcio (en forma de preparado especial). Alimenta a la hembra más a menudo de lo habitual y en mayores cantidades. La comida debe contener muchas vitaminas, sobre todo vitamina E. A veces, en lugar de agua, puedes darle distintos zumos, como el de tomate o el de rosa mosqueta. Se recomienda dar al animal cereales, fruta y avena, así como vitaminas y suplementos.
Los hámsters no sólo son animales divertidos, sino también fáciles de mantener en casa. Todo lo que necesitas saber son unas cuantas normas de mantenimiento para mantener a tu hámster feliz y sano. Criar hámsters no sólo es un proceso interesante, sino también caro. Pero no olvides que un animal sano y activo es la mejor recompensa para su dueño.