El Thai Ridgeback es una de las razas más raras y antiguas del mundo, originaria de Tailandia. Su historia se remonta a hace más de 400 años, cuando estos perros se utilizaban como guardianes, cazadores y escolta de viajeros. Uno de los rasgos distintivos del Ridgeback es la singular «cinta» de pelo de su lomo, que crece hacia atrás formando intrincados dibujos. Se cree que este rasgo es el resultado del diseño del Creador, ya que sólo unas pocas razas de perros en el mundo poseen esta característica.

Exteriormente, los Ridgebacks tailandeses son perros elegantes y de constitución armoniosa, con un cuerpo fuerte y músculos expresivos. Su pelaje es corto, brillante y extremadamente suave, y se presenta en distintos colores: azul (el más preciado), rojo, negro o isabela. Sus ojos son almendrados, inteligentes y desconfiados, y sus orejas son erguidas y puntiagudas, lo que le confiere una mirada vigilante y concentrada.

Los Ridgebacks son perros de tamaño mediano, con una altura a la cruz de 51 a 61 cm y un peso de 20 a 35 kg. A pesar de su gracia, el Ridgeback es extremadamente resistente, rápido y flexible. Su cuerpo es adecuado para saltar y correr, ya que históricamente se utilizaba para cazar caza menor e incluso serpientes.

Peluquería y cuidado del pelo y el pelaje del Thai Ridgeback

El Ridgeback Tailandés es una de esas razas que no necesitan un aseo complicado, pero el aseo sigue siendo una parte importante de su vida. Su pelaje es corto, sin subpelo, por lo que no mudan tan intensamente como otras razas. Esto hace que sea práctico mantenerlos en un piso. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas características especiales.

En primer lugar, el pelaje del Thai Ridgeback es liso y pegado al cuerpo, por lo que para mantenerlo basta con cepillarlo regularmente con un cepillo de goma suave o un guante especial. Esto elimina los pelos muertos, estimula la circulación sanguínea y hace que el pelaje sea aún más brillante.

En segundo lugar, los ridgebacks tailandeses deben bañarse con poca frecuencia, aproximadamente una vez cada 2 ó 3 meses, o cuando sea necesario. Un baño frecuente puede resecar la piel, que es bastante sensible en esta raza. Es importante utilizar sólo champús especiales para perros con ingredientes suaves.

Otra peculiaridad es que la ausencia de subpelo hace que esta raza sea más vulnerable al frío. Por eso, en invierno, el perro puede necesitar poponas o monos calientes para los paseos. Y en verano, es importante evitar el sobrecalentamiento, ya que el pelaje corto no siempre protege del sol.

Hay que prestar especial atención a las uñas: debido a la actividad, los perros pueden afilárselas de forma natural, pero es esencial revisarlas y recortarlas con regularidad. Las orejas deben inspeccionarse semanalmente y limpiarse de suciedad para evitar infecciones. Los dientes deben limpiarse con una pasta dentífrica especial, ya que los Ridgebacks tailandeses son propensos a la formación de placa.

Cabe señalar que esta raza es naturalmente muy limpia y no desprende un fuerte olor a «perro». Ésta es otra ventaja cuando vigila en zonas urbanas.

Carácter y comportamiento

Esta raza de carácter fuerte es a la vez independiente y leal. No es adecuada para principiantes, ya que necesita un amo experimentado que pueda convertirse en una figura de autoridad para él. Esta raza combina instintos de guarda con inteligencia y astucia, por lo que el adiestramiento debe ser constante, paciente y sin castigos físicos.

En el seno de la familia, los Ridgebacks son leales y afectuosos, y disfrutan del tiempo que pasan con sus dueños, pero sin ser demasiado intrusivos. Desconfían de los extraños y pueden mostrarse comedidos a la hora de socializar, lo que les convierte en guardianes naturales. Los Ridgebacks pueden llevarse bien con otros animales, pero debido a su fuerte instinto cazador, deben socializarse pronto.

Son perros activos que necesitan paseos diarios y ejercicio. Sin esto, pueden volverse voluntariosos, incluso destructivos. Los Ridgebacks tailandeses combinan belleza, inteligencia y fuerza, pero también necesitan atención, adiestramiento y cariño.