Los perros duermen mucho: una media de 12 a 14 horas al día, y algunas razas o cachorros pueden dormir incluso más. Pero lo que cuenta no es sólo cuánto duerme tu perro, sino también cómo duerme. Las posturas al dormir pueden decirte mucho sobre el estado emocional de tu perro, sus niveles de ansiedad, su confianza en el entorno, sus hábitos infantiles e incluso posibles problemas de salud.
Posturas para dormir del perro y su significado
A continuación veremos las posturas para dormir más comunes y lo que pueden significar.
1. Acurrucado
Ésta es una de las posturas para dormir más naturales, elegida a menudo por los perros callejeros o salvajes. Mantiene caliente a tu perro y protege las partes vulnerables de su cuerpo. Si tu perro duerme hecho un ovillo en una casa caliente, puede indicar un aumento de la ansiedad o una necesidad instintiva de seguridad. También es frecuente en perros que aún no se han acostumbrado del todo a su nuevo hogar o que han estado sometidos a estrés.
2. De lado
Es un signo de confianza total en el entorno. El perro no se protege la barriga ni esconde las patas, lo que significa que está tranquilo. Es la postura más relajada, característica de los perros seguros de sí mismos que se sienten a gusto contigo. Si tu perro mueve las patas o murmura suavemente mientras duerme, se trata de sueño REM, y lo más probable es que esté soñando.
3. De espaldas, con las patas hacia arriba
Una de las posturas más divertidas e instructivas. Esta postura es la más vulnerable, porque el estómago y la garganta del perro están completamente expuestos. Si tu perro elige esta postura, no sólo confía plenamente en su entorno, sino que se siente feliz y libre. Los perros con un profundo vínculo emocional con sus dueños suelen dormir así.
4. Boca abajo con las patas estiradas
Ésta es una posición típica de «trabajo»: el perro puede levantarse al instante. Si el perro duerme así con regularidad, puede indicar tensión constante o la necesidad de estar «alerta». A veces duermen así los perros hiperactivos o los que no descansan lo suficiente debido a la ansiedad.
5. Posición de «rana» (panza abajo, patas traseras estiradas hacia atrás).
Más frecuente en cachorros y razas pequeñas. Es una posición de enfriamiento, no una buena posición para dormir. Indica el temperamento del perro: alegría, energía y ganas de moverse. Si un perro adulto duerme siempre así, debes prestar atención al estado de sus articulaciones y músculos: puede sentirse incómodo en las posturas clásicas.
6. Apoyarse en la pared, en ti o en otros animales.
El contacto físico durante el sueño es una señal de afecto y confianza. Es la forma en que duermen los perros, importante para que tengan un sentimiento de unidad, de formar parte de una «manada». También puede ser un hábito de la primera infancia, cuando dormían junto a su madre y hermanos.
En qué hay que fijarse
La postura al dormir es el primer indicio, pero no el único, de la salud de tu mascota. Si notas alguno de los siguientes síntomas junto con una postura inusual, debes acudir al veterinario:
– El perro ronca o respira ruidosamente mientras duerme.
– Se despierta con frecuencia, incapaz de encontrar su sitio.
– Sólo duerme en posturas «protectoras», incluso en casa.
– Gime, se retuerce, gruñe demasiado mientras duerme.
– Evita dormir o = busca nuevos lugares para dormir cuando antes tenía uno favorito.
Un cambio en la postura habitual para dormir también puede indicar dolor en la espalda, el abdomen o las articulaciones. Si el perro intenta dormir constantemente en una posición no habitual, busca otros síntomas: pérdida de apetito, letargo, reticencia a pasear, agresividad.
Conclusión.
Observa cómo duerme tu perro: es más lógico de lo que parece. Su postura al dormir es una admisión sin palabras de cómo se siente. Revela sus emociones más profundas, refleja su nivel de confianza en ti y puede ser un aviso de problemas de salud. Un dueño cariñoso siempre notará cambios en el comportamiento de su rabo, aunque sólo esté durmiendo.




