Los perros ocupan un lugar especial en el mundo de los animales de compañía. Se convierten en verdaderos miembros de la familia. Sin embargo, muchos propietarios se enfrentan al problema de los ladridos excesivos de su perro. Ladrar es una forma importante de que tu perro se comunique con el mundo que le rodea. Sin embargo, cuando los ladridos se vuelven excesivos e irrazonables, pueden convertirse en un grave problema para el dueño y los vecinos. En este artículo examinaremos en detalle las causas de este comportamiento y sugeriremos métodos eficaces para corregirlo.

Antes de empezar el adiestramiento, es importante comprender por qué ladra tu mascota. Los ladridos pueden deberse a varios factores:
- Defensa del territorio. Los perros pueden ladrar cuando alguien se acerca a su casa o propiedad, percibiéndolo como una amenaza.
- Miedo o ansiedad. Los sonidos inesperados o los objetos desconocidos pueden hacer que un perro se sienta amenazado.
- Aburrimiento o soledad: la falta de estimulación física y mental puede hacer que tu perro ladre para llamar la atención.
- Alegría y excitación – ladrar puede ser una expresión de emociones positivas, como encontrarse con un dueño o jugar.
- Llamar la atención – los perros suelen ladrar para conseguir lo que quieren: comida, un juguete o la atención de su dueño.
- Problemas de salud: los ladridos pueden deberse a dolor o malestar, en cuyo caso es importante consultar al veterinario.
También debes tener en cuenta que algunas razas son más propensas a ladrar con frecuencia debido a su genética, como los beagles, los chihuahuas, los teckel y los spitz.
Primeros pasos en el adiestramiento
1. Antes de actuar, observa a tu perro. Observa cuándo y por qué ladra. Esto te ayudará a comprender su comportamiento.
2. Averigua qué desencadena los ladridos: pueden ser ruidos procedentes de la calle, otros animales o incluso determinadas situaciones en casa.
3. Asegúrate de que tu perro hace mucho ejercicio y recibe estimulación mental. A veces, un simple paseo o jugar con juguetes puede reducir los ladridos.
Métodos de adiestramiento
Método silencioso
Este método consiste en enseñar a tu mascota la orden «Silencio» – Paso 1. Cuando tu perro empiece a ladrar, dile tranquilamente «Silencio».
– Paso 2. Espera a que se calle durante al menos unos segundos.
– Paso 3. Cuando se haya callado, elógialo y dale una golosina.
– Paso 4. Repite este ejercicio con regularidad.
Utilizar el refuerzo positivo
El refuerzo positivo es una de las formas más eficaces de adiestrar a tu perro.
– Paso 1. Cuando tu perro se comporte con calma en una situación que normalmente provocaría ladridos, elógialo.
– Paso 2. Dale una golosina o su juguete favorito.
– Paso 3. Con el tiempo, aumenta el tiempo de silencio antes de la recompensa.
Distracción
Otro método útil.
– Paso 1: Cuando tu mascota empiece a ladrar, intenta desviar su atención hacia otra cosa, como un juego o un juguete nuevo.
– Paso 2. Utiliza las órdenes «siéntate» o «abajo» para centrar la atención de tu perro en ti.
Socialización
La socialización es un aspecto importante del adiestramiento de tu perro.
– Paso 1. Presenta a tu perro diferentes situaciones y lugares en los que pueda conocer gente y animales nuevos.
– Paso 2. Dale a tu perro la oportunidad de adaptarse a nuevos sonidos y olores.
Trabajar con diferentes razas
Cada raza de perro tiene sus propios requisitos específicos de corrección. Por ejemplo, las razas pequeñas requieren más atención y paciencia, mientras que las razas de caza necesitan más ejercicio. Las razas de perros guardianes necesitan que se canalicen adecuadamente sus instintos protectores, mientras que las razas de pastores necesitan que se les estimule intelectualmente. Existen soluciones modernas para calmar a los perros, como los suplementos de hierbas calmantes, los juguetes especiales antiestrés, la audioterapia y la aromaterapia.
El adiestramiento de la cola requiere regularidad. Es importante crear un programa de adiestramiento y ceñirse a él. Las sesiones cortas de 5 a 10 minutos varias veces al día son mejores que una sesión larga una vez a la semana. Hay varias formas de controlar los ladridos de tu perro: en primer lugar, utilizando collares especiales que reaccionan a los ladridos y liberan aerosoles o sonidos para disuadir al perro. También puedes utilizar altavoces para reproducir sonidos que distraigan a tu perro de los ladridos.
También hay otras formas de controlar los ladridos de tu perro:
- Ignora los ladridos (no respondas a los ladridos si el perro está intentando llamar tu atención, fomenta un comportamiento tranquilo y calmado, sé constante y paciente).
- Bloquea el contacto visual (si el perro ladra a los transeúntes o a otros animales, colócate entre el perro y el objeto, tira suavemente de la correa, mostrando que ese comportamiento no es deseado).
- Método táctil (presiona ligeramente el tímpano con los dedos índice y pulgar, acaricia las orejas cuando el perro esté descansando).
- Aprender a esperar tranquilamente (entrena al perro para que se quede solo tranquilamente, déjalo durante periodos cortos, aumentando gradualmente el tiempo, felicítale por su comportamiento tranquilo).
- Ejercicio físico y mental (un perro cansado es menos propenso a ladrar sin motivo, utiliza juguetes rompecabezas y comederos interactivos, aumenta la duración y la intensidad de los paseos).
Recomendaciones importantes:
No grites al animal, ya que esto puede reforzar un comportamiento indeseable. No animes a tu perro a ladrar de alegría. Sé coherente en tus métodos de adiestramiento. Si los ladridos se asocian a dolor o enfermedad, consulta a un veterinario. Es aconsejable trabajar con un especialista en comportamiento canino si hay dificultades para corregir el comportamiento.
Recuerda que cualquier método requiere tiempo y paciencia. Es importante no rendirse a la primera señal de fracaso y mantener la constancia en el adiestramiento de tu perro. Los perros son muy sensibles al estado de ánimo de sus dueños. Si estás tranquilo y confiado durante el adiestramiento, tu perro entenderá tus intenciones más rápidamente.

Conclusión
Enseñar a tu perro a no ladrar sin motivo es un proceso que requiere paciencia y perseverancia. Sin embargo, si comprendes las razones de este comportamiento y utilizas métodos de adiestramiento eficaces, podrás reducir considerablemente los ladridos de tu perro. No olvides que tu amor y tu atención son tus mejores herramientas en este empeño. Entrenando juntos, haréis que vuestra vida en común sea más cómoda y armoniosa.


