Los loros son unas de las aves más asombrosas de nuestro planeta. Su llamativo aspecto, su inteligencia y su asombrosa capacidad para imitar el lenguaje humano los convierten en auténticas estrellas del mundo animal. Pero tras sus hermosas alas se esconde un mundo vulnerable que necesita protección. Según la estación y el hábitat, el comportamiento de los loros también cambia. Es importante que los propietarios conozcan los síntomas del sobrecalentamiento debido al sol y los consejos que necesitan para evitarlo. Cuando hace calor, no sólo los animales suelen sentirse mal, sino que incluso los loros sufren. Tu amigo emplumado puede negarse a comer, olvidar sus juguetes favoritos y desplegar las alas. ¿Qué debes hacer si tu loro sufre por el calor, y cómo puedes saber si es así?

Consejo 1

Mantén siempre agua fresca en la jaula de tu loro. No puedes llenar el bebedero del grifo, porque contiene agua clorada, y esto puede ser muy perjudicial para la salud de tu loro. La mejor solución será darle agua purificada, ahora existe el reparto de agua a domicilio y a la oficina en cualquier parte de la ciudad y los suburbios. Añade unas gotas de zumo de limón fresco al agua. Esto reducirá considerablemente el riesgo de infección bacteriana.

Consejo 2

Para que tu pájaro tolere mejor el calor, coloca un cuenco de agua más cerca de la puerta de la jaula. El loro se bañará en él y refrescará su cuerpo. Si tu compañero es demasiado grande para bañarse en el plato, llévalo a la bañera y rocíalo con agua caliente de la ducha. El agua de la bañera y los bebederos debe cambiarse dos veces al día, o más a menudo si se ensucia. Después del baño, hay que secar a los loros con una toalla suave y secarlos bien, y sólo entonces trasladarlos a una habitación con aire fresco.

Consejo 3

Los pájaros no toleran muy bien las corrientes de aire, pero debes ventilar la habitación dos veces al día. Cubre la jaula del loro o llévala a otra habitación mientras se ventila, pues de lo contrario podría resfriarse. La jaula debe estar a la sombra, ya que la luz solar directa puede causar insolación o golpe de calor.

Consejo 4

La dieta de un loro cuando hace calor debe diversificarse con fruta y verdura frescas. Además de las vitaminas necesarias, también recibirá líquidos, muy necesarios cuando la temperatura del aire es alta. En esta época puede empezar la muda. Para aliviar el estado de tu pájaro, dale un alimento especial, asegúrate de bañarlo o meterlo en bañeras en la jaula, para que la piel no se seque y se inflame. Si el baño es un problema, rocía al pájaro con agua fría.

Sintomatología

Si un loro tiene calor, puede desplegar las alas, dejando al descubierto calvas de piel; de este modo, intenta enfriar su cuerpo. Como consecuencia, aumenta considerablemente la cantidad de agua que bebe. Durante la ola de calor, el loro juega poco, sobre todo por la mañana y antes de las 12-13 h y de las 17-22 h. El resto del tiempo, descansan, se bañan y se sientan en sus perchas con las alas desplegadas.

Síntomas de insolación en los loros

En caso de insolación, los loros pueden experimentar un aumento de la temperatura corporal. La respiración frecuente indica que el cuerpo intenta evitar que el cerebro se sobrecaliente. Para el huésped, es una señal de que debe actuar inmediatamente. En la naturaleza, las aves intentan esconderse de la luz solar directa en la sombra, por lo que buscan árboles huecos y masas de agua abiertas a la sombra. Cuando el cerebro de un loro se sobrecalienta, se daña y aparece la insolación. El cuello del ave se tuerce, los ojos se entrecierran, el loro se tambalea, se cae, camina en círculos y da pasos hacia atrás.

Síntomas de la insolación

La insolación suele producirse sin aumento previo de la temperatura corporal. Los loros están excesivamente agitados e inquietos cuando se produce una insolación, y pueden tener convulsiones. Como ocurre con la insolación, la insolación acaba en daño cerebral. En cuanto aparezcan los primeros síntomas, hay que alejar la jaula con el loro de las ventanas para que no esté expuesto al sol. Coloca un paño humedecido con agua fría sobre la cabeza del ave o vierte agua sobre la parte posterior de la cabeza. Las consecuencias de la insolación y la insolación suelen ser desastrosas, pues el cerebro de un loro dañado tarda mucho tiempo en recuperarse.

Los loros han aprendido a adaptarse a condiciones inusuales para mantenerse específicos: utilizan las partes del cuerpo donde no hay plumas para combatir el sobrecalentamiento o la insolación. Cuando hace calor, abren el pico y levantan las alas para intentar ventilar las partes descubiertas de su cuerpo.

Es importante que los propietarios de loros mantengan a salvo a sus mascotas y presten mucha atención a su estado de salud, para que, al primer signo de sobrecalentamiento, malestar o deshidratación, se pongan en contacto con un veterinario.

Pero, al igual que con otras mascotas, hay que tener paciencia y conocer los requisitos para el cuidado de los pájaros. Si sigues las normas, tendrás un loro sano y enérgico durante años. En condiciones hogareñas, estos pájaros se sienten completamente a gusto, y gracias a un dueño atento y cariñoso, pueden llegar a vivir hasta 20 años.