Principales clases de alimentos: de lo económico a lo holístico

Los alimentos secos se dividen en varias clases según la calidad de los ingredientes, la tecnología de producción y el valor nutritivo.

  1. La clase económica es una variante con beneficios mínimos: la base se compone de cereales, maíz y aromatizantes, casi sin carne real. Este tipo de comida no aporta suficientes proteínas y obliga al perro a comer más pero a obtener menos.
  2. La clase Premium es de calidad ligeramente superior: hay algunos ingredientes cárnicos, pero no suficientes, sino muchos cereales baratos. A veces es adecuada para perros sanos, pero no es ideal para el uso diario.
  3. Las fórmulas superpremium ya están equilibradas: más carne, grasas adecuadas, aditivos saludables, un mínimo de rellenos innecesarios. Son adecuadas para la mayoría de los perros como alimento básico.
  4. La clase holística es la de mayor calidad, en la que predomina la carne, los ingredientes son naturales y los cereales están ausentes o representados por cereales saludables. Estos alimentos suelen crearse según el principio de «calidad humana»: ingredientes de un nivel adecuado para el consumo humano.

Alimentos especiales: terapéuticos, monoproteicos y sin cereales.

Además de las clases generales, existen dietas veterinarias (terapéuticas) creadas para problemas específicos: alergias, obesidad, enfermedades renales, hepáticas, cardíacas, diabetes y otras. No deben administrarse sin prescripción médica, pues actúan como una fórmula terapéutica. Los alimentos monoproteicos contienen sólo una fuente de proteínas: por ejemplo, sólo cordero o sólo salmón. Son esenciales para los perros con alergias alimentarias, pues permiten identificar claramente la proteína a la que reaccionan. Los alimentos sin cereales no son una categoría, sino un tipo de formulación. No contienen trigo ni maíz, y en su lugar utilizan ñame, guisantes u otras fuentes de hidratos de carbono. Estos alimentos son mejores para los perros con una digestión sensible, pero es importante tener en cuenta que «sin cereales» no siempre significa «mejor»: todo es cuestión de equilibrio.

Alimentos naturales

Los perros pueden comer algo distinto a la comida comercial. La dieta BARF es una dieta cruda (carne, vísceras, huesos, verduras). Se aproxima más a la dieta natural de un depredador, pero requiere un enfoque competente, proporciones correctas y conocimientos de nutriciología. Un error en la composición puede provocar rápidamente una carencia de calcio, un desequilibrio proteínico, un exceso de fósforo o problemas gastrointestinales. Por tanto, el BARF es adecuado para propietarios dispuestos a calcularlo correctamente. Natural significa carne hervida, papilla y verduras. El problema es el mismo: sin un menú claro y un análisis de nutrientes, la dieta se desequilibra. La comida natural puede ser útil, pero sólo si se prepara correctamente, preferiblemente con la ayuda de un nutricionista o veterinario.

¿Cómo elegir el alimento adecuado?

El criterio más importante para elegir el alimento adecuado es el estado de salud de tu perro. El alimento adecuado proporcionará a tu perro un pelo brillante, una piel limpia sin erupciones, heces estables, niveles normales de energía y un peso saludable. Si aparecen picores, gases, enrojecimiento o heces inestables tras cambiar de alimento, la fórmula no es adecuada. Los perros activos necesitan un mayor contenido en proteínas y grasas, los perros tranquilos necesitan fórmulas más ligeras. Las razas pequeñas suelen digerir mejor los alimentos sin cereales o con una sola proteína, y las razas grandes los alimentos equilibrados en calcio y fósforo para las articulaciones. Si el perro tiene problemas crónicos de salud, la dieta debe coordinarse con un veterinario. El mejor consejo universal es elegir alimentos superpremium u holísticos, observar la reacción del cuerpo y no perseguir la marca: lo más importante es cómo «funciona» el alimento para tu perro.

Qué comida para perros elegir: Honestamente

Al elegir un pienso para perros, es importante no fiarse de la marca o del modo «todo el mundo se lo da a todo el mundo», sino del perro: su edad, actividad, estado de la piel, digestión e incluso carácter. El alimento de iniciación más versátil para la mayoría de los perros es el superpremium u holístico, ya que contiene cantidades adecuadas de carne de calidad, grasas digestibles y un mínimo de rellenos innecesarios. Para los perros con estómagos sensibles, erupciones frecuentes o tendencia a las alergias, es mejor elegir una opción monoproteica o sin cereales: evitan los irritantes y estabilizan la digestión. Si la raza es grande o gigante, es importante fijarse en el equilibrio de calcio y fósforo para mantener sanas las articulaciones. A las razas más pequeñas suelen convenirles mejor los pellets más pequeños y las recetas que contengan carnes más ligeras, como pavo, cordero o salmón. Si el perro padece un diagnóstico o una enfermedad crónica, conviene cambiar a una dieta veterinaria sólo por prescripción del médico. En cualquier caso, una vez elegido el alimento, lo más importante es observar el estado del perro: un pelo brillante, una piel limpia, unas heces estables y unos niveles de energía regulares a lo largo del día significan que la dieta se ha seleccionado correctamente. Si hay picores, gases, heces blandas o letargo, el alimento no es adecuado, aunque sea caro o «popular».

Conclusión

Existen distintos tipos de alimentos, no sólo «por elección», sino también porque cada perro tiene necesidades, características digestivas y niveles de actividad diferentes. Económico, premium, superpremium y holístico son gradaciones de calidad que indican la cantidad de carne auténtica y nutrientes beneficiosos que contiene el alimento, así como su seguridad para la alimentación diaria. Las fórmulas especiales -sin cereales, de proteína única y de grado veterinario- se crean para condiciones específicas y ayudan a ajustar el alimento al máximo. Las dietas naturales y BARF pueden ser beneficiosas, pero sólo cuando están bien formuladas, pues de lo contrario crean riesgos de carencias. Al fin y al cabo, la regla más importante es ésta: el alimento adecuado es el que mantiene a tu perro sano, activo, con una digestión estable y un pelo bonito. La calidad del alimento cuenta, pero lo más importante es saber exactamente cómo funciona para tu mascota.