Principales clases de alimentos: de lo económico a lo holístico
Los alimentos secos se dividen en varias clases según la calidad de los ingredientes, la tecnología de producción y el valor nutritivo.
- La clase económica es una variante con beneficios mínimos: la base se compone de cereales, maíz y aromatizantes, casi sin carne real. Este tipo de comida no aporta suficientes proteínas y obliga al perro a comer más pero a obtener menos.
- La clase Premium es de calidad ligeramente superior: hay algunos ingredientes cárnicos, pero no suficientes, sino muchos cereales baratos. A veces es adecuada para perros sanos, pero no es ideal para el uso diario.
- Las fórmulas superpremium ya están equilibradas: más carne, grasas adecuadas, aditivos saludables, un mínimo de rellenos innecesarios. Son adecuadas para la mayoría de los perros como alimento básico.
- La clase holística es la de mayor calidad, en la que predomina la carne, los ingredientes son naturales y los cereales están ausentes o representados por cereales saludables. Estos alimentos suelen crearse según el principio de «calidad humana»: ingredientes de un nivel adecuado para el consumo humano.

Alimentos especiales: terapéuticos, monoproteicos y sin cereales.
Además de las clases generales, existen dietas veterinarias (terapéuticas) creadas para problemas específicos: alergias, obesidad, enfermedades renales, hepáticas, cardíacas, diabetes y otras. No deben administrarse sin prescripción médica, pues actúan como una fórmula terapéutica. Los alimentos monoproteicos contienen sólo una fuente de proteínas: por ejemplo, sólo cordero o sólo salmón. Son esenciales para los perros con alergias alimentarias, pues permiten identificar claramente la proteína a la que reaccionan. Los alimentos sin cereales no son una categoría, sino un tipo de formulación. No contienen trigo ni maíz, y en su lugar utilizan ñame, guisantes u otras fuentes de hidratos de carbono. Estos alimentos son mejores para los perros con una digestión sensible, pero es importante tener en cuenta que «sin cereales» no siempre significa «mejor»: todo es cuestión de equilibrio.
Alimentos naturales
Los perros pueden comer algo distinto a la comida comercial. La dieta BARF es una dieta cruda (carne, vísceras, huesos, verduras). Se aproxima más a la dieta natural de un depredador, pero requiere un enfoque competente, proporciones correctas y conocimientos de nutriciología. Un error en la composición puede provocar rápidamente una carencia de calcio, un desequilibrio proteínico, un exceso de fósforo o problemas gastrointestinales. Por tanto, el BARF es adecuado para propietarios dispuestos a calcularlo correctamente. Natural significa carne hervida, papilla y verduras. El problema es el mismo: sin un menú claro y un análisis de nutrientes, la dieta se desequilibra. La comida natural puede ser útil, pero sólo si se prepara correctamente, preferiblemente con la ayuda de un nutricionista o veterinario.
¿Cómo elegir el alimento adecuado?
El criterio más importante para elegir el alimento adecuado es el estado de salud de tu perro. El alimento adecuado proporcionará a tu perro un pelo brillante, una piel limpia sin erupciones, heces estables, niveles normales de energía y un peso saludable. Si aparecen picores, gases, enrojecimiento o heces inestables tras cambiar de alimento, la fórmula no es adecuada. Los perros activos necesitan un mayor contenido en proteínas y grasas, los perros tranquilos necesitan fórmulas más ligeras. Las razas pequeñas suelen digerir mejor los alimentos sin cereales o con una sola proteína, y las razas grandes los alimentos equilibrados en calcio y fósforo para las articulaciones. Si el perro tiene problemas crónicos de salud, la dieta debe coordinarse con un veterinario. El mejor consejo universal es elegir alimentos superpremium u holísticos, observar la reacción del cuerpo y no perseguir la marca: lo más importante es cómo «funciona» el alimento para tu perro.
Qué comida para perros elegir: Honestamente
Al elegir un pienso para perros, es importante no fiarse de la marca o del modo «todo el mundo se lo da a todo el mundo», sino del perro: su edad, actividad, estado de la piel, digestión e incluso carácter. El alimento de iniciación más versátil para la mayoría de los perros es el superpremium u holístico, ya que contiene cantidades adecuadas de carne de calidad, grasas digestibles y un mínimo de rellenos innecesarios. Para los perros con estómagos sensibles, erupciones frecuentes o tendencia a las alergias, es mejor elegir una opción monoproteica o sin cereales: evitan los irritantes y estabilizan la digestión. Si la raza es grande o gigante, es importante fijarse en el equilibrio de calcio y fósforo para mantener sanas las articulaciones. A las razas más pequeñas suelen convenirles mejor los pellets más pequeños y las recetas que contengan carnes más ligeras, como pavo, cordero o salmón. Si el perro padece un diagnóstico o una enfermedad crónica, conviene cambiar a una dieta veterinaria sólo por prescripción del médico. En cualquier caso, una vez elegido el alimento, lo más importante es observar el estado del perro: un pelo brillante, una piel limpia, unas heces estables y unos niveles de energía regulares a lo largo del día significan que la dieta se ha seleccionado correctamente. Si hay picores, gases, heces blandas o letargo, el alimento no es adecuado, aunque sea caro o «popular».
Conclusión
Existen distintos tipos de alimentos, no sólo «por elección», sino también porque cada perro tiene necesidades, características digestivas y niveles de actividad diferentes. Económico, premium, superpremium y holístico son gradaciones de calidad que indican la cantidad de carne auténtica y nutrientes beneficiosos que contiene el alimento, así como su seguridad para la alimentación diaria. Las fórmulas especiales -sin cereales, de proteína única y de grado veterinario- se crean para condiciones específicas y ayudan a ajustar el alimento al máximo. Las dietas naturales y BARF pueden ser beneficiosas, pero sólo cuando están bien formuladas, pues de lo contrario crean riesgos de carencias. Al fin y al cabo, la regla más importante es ésta: el alimento adecuado es el que mantiene a tu perro sano, activo, con una digestión estable y un pelo bonito. La calidad del alimento cuenta, pero lo más importante es saber exactamente cómo funciona para tu mascota.



