Cuando un caniche sale por primera vez de la peluquería canina, es un golpe estético al corazón. Es perfectamente simétrico, regular, con las líneas de las patas limpias, un hocico perfecto, una cola voluminosa y unos rizos que parecen haber sido medidos con un transportador. El Caniche después de un corte de pelo adecuado es un arte, el resultado de horas de trabajo, técnica, comprensión de la estructura corporal e incluso psicología canina. El caniche después del corte de pelo se sostiene especialmente bien: como si supiera que le estamos observando.
Pero, por desgracia, esta perfección dura poco. Al cabo de 2 ó 3 semanas, las primeras ondas empiezan a descontrolarse. En alguna parte, se le riza el rizo del hombro. En algún lugar, las patas traseras no son tan aerodinámicas como antes, y el hocico en general empieza a parecerse a lo que parece después de una noche de insomnio. Y te encuentras pensando: «Parece que fue ayer…». No, es que tienes un caniche. Y un caniche tiene que mantenerse en forma para seguir siendo un caniche.
Es un pelaje con carácter
El pelaje de un caniche no se desprende, crece continuamente, como el pelo humano. Y es una masa densa y rizada que, sin los cuidados adecuados, tiene vida propia. Primero se levanta, parece una nube. Luego se enrosca, y esta nube empieza a atraer polvo, semillas, cualquier cosa remotamente pegajosa. Por último, cae. Y voilà, tienes un perro lamido. Y lo peor es que todo pasa desapercibido. Bajo la esponjosa capa exterior, puede haber enredos en la piel que tiran, irritan, rozan, causan inflamación y picores.
El pelo detrás de las orejas, en el pecho, en la ingle y debajo de la cola puede acumularse con especial rapidez. Aquí es donde tienes que hacer un trabajo delicado: no esquilar, sino peinar, mojar, desenredar y quitar. Y si te dices «me lo corto yo en casa» – para…. Tiene una estructura capilar única y requiere herramientas, técnica y conocimiento de los ángulos. Un error y el hocico quedará ladeado y el cuerpo tan desigual como una cordillera. Además, el Caniche no perdona el maltrato de su pelaje: tras un mal cepillado, los rizos empeoran, se vuelven quebradizos y pierden brillo.
Corte de pelo del Caniche
Un caniche sin corte de pelo es como un pianista sin teclas. Para ellos, un corte de pelo es sinónimo de comodidad, limpieza, termorregulación, higiene y …. autoestima. Los caniches son muy inteligentes, observadores y emocionalmente sensibles. Ven cuando se les elogia. Recuerdan cómo reacciona la gente ante ellos en la calle. Y cuando se les cuida, lo sienten. Se mueven de forma diferente. Se vuelven más elegantes. Más seguros de sí mismos.
En nuestra cadena de peluquerías, se recorta el pelo del caniche. Se le baña con champús especiales para pelo rizado, se le aplican mascarillas para darle elasticidad, se tratan las orejas, las patas y la zona de la cola, se mantienen limpios los ojos y se elimina el exceso de pelo entre los dedos de los pies. Son estos cuidados los que mantienen sano al Caniche.
Y lo más importante: el pelo después de un recorte profesional del caniche mantiene su forma durante más tiempo, no se cae y tiene un aspecto… perfecto.