La idea de calzar a un perro parece extraña y ridícula a mucha gente. Pero cualquiera que se haya enfrentado alguna vez al mal tiempo, al barro, al hielo o al asfalto caliente sabe muy bien que los zapatos para perros no son un capricho, sino una verdadera necesidad. En este artículo, veremos por qué un amigo de cuatro patas necesita zapatos, cuándo son especialmente importantes y cómo elegirlos correctamente, para que tu mascota esté cómoda y segura, y cómo enseñarle a caminar con ellos.
¿Por qué necesita calzado un perro?
Los zapatos, las botas y los calcetines tienen varias funciones: protegen la delicada piel de las patas del mal tiempo, la suciedad y los reactivos; evitan que se pegue la nieve y se acumule hielo en las patas (sobre todo entre las almohadillas); y proporcionan protección en cualquier clima. De hecho, las patas de los perros están adaptadas a diversas condiciones, pero el entorno urbano dista mucho de ser natural: en las aceras en invierno, hay reactivos químicos agresivos que corroen la piel; además, en una carretera resbaladiza y helada, es fácil perder el equilibrio, lo que provoca lesiones en las patas. Si el perro permanece inmóvil, sus patas pueden congelarse. En verano, el asfalto caliente que puede quemar las almohadillas de las patas es una amenaza, mientras que en el bosque hay rocas afiladas, ramas de árboles y garrapatas. Y en los perros mayores con la salud debilitada, las patas suelen ser especialmente sensibles. Tu médico también puede recomendarte que lleves calzado después de una herida o intervención quirúrgica, para evitar que se infecten las heridas o se irriten los puntos.
¿Cómo elijo el calzado para perros?
La elección del calzado depende de muchos factores: el tamaño de tu perro, su actividad, la estación del año, las condiciones meteorológicas e incluso su raza. He aquí algunos criterios importantes:
Tamaño y ajuste
El calzado no debe quedar ni suelto ni apretado. Los zapatos demasiado apretados rozan e impiden la circulación, mientras que los demasiado sueltos se caen. Si no es posible comprar los zapatos con tu mascota, debes medirle tú mismo la pata. Para ello, coloca la pata de tu perro sobre un papel y traza el pie. Mide la pata desde la almohadilla trasera hasta la garra más larga, mide la anchura de la parte más ancha de la huella y añade 5 mm a las medidas.
Material
Para el invierno, son adecuados los materiales impermeables y densos con aislamiento; en verano, la malla ligera y transpirable. Es importante que el forro interior sea suave y no roce las patas.
Suelas
Las suelas deben ser estriadas y antideslizantes, lo que es especialmente importante en invierno y para los perros mayores.
Hebillas
Los cierres de velcro o cremallera son los mejores; sujetan bien las botas a la pata pero no aprietan. Es importante que los cierres no entren en contacto con la piel y no rocen.
Peso
Las botas demasiado pesadas dificultan el movimiento, sobre todo en las razas pequeñas.
¿Cómo puedo adiestrar a mi perro para que camine calzado?
La primera vez que calces a tu perro, puede que le tiemblen las patas, camine de forma extraña o incluso se niegue a moverse, y eso es normal. Pero puedes simplificar el proceso de adaptación siguiendo estas recomendaciones. En primer lugar, debes empezar con una sola pata. Ponle el zapato de 5 a 10 minutos, aumentando gradualmente el tiempo, mientras distraes al perro con juegos, elogios y golosinas. Los expertos aconsejan elegir calcetines como primer calzado, ya que son ligeros y no limitan los movimientos del perro. Cuando tu perro ya no note los calcetines en las patas, puedes cambiarlos por botas. Elige zapatos con suelas blandas, y más adelante, si es necesario, sustitúyelos por zapatos más gruesos con suelas duras. Cuando tu perro se haya acostumbrado a llevar zapatos en casa, prueba a sacarlo fuera. El primer paseo con zapatos debe ser corto, de entre 10 y 15 minutos. Felicítalo y anímalo con una golosina. Sin embargo, no todos los perros necesitan zapatos con regularidad. Muchos toleran los paseos sin zapatos, sobre todo con buen tiempo, pero con mal tiempo son una protección añadida. Es especialmente importante calzar a los perros pequeños de pelo liso (chihuahuas, Toy Terriers, teckel), a los animales mayores, a los perros con piel sensible y dermatitis crónica, a las mascotas después de una operación y a los que tienen problemas articulares. Los zapatos, botas o calcetines son especialmente útiles para las razas de perro de pelo corto, decorativas y exóticas. Son frágiles, miniaturizados y tienen dificultades para soportar el frío, por lo que necesitan cuidados adicionales.
Tipos de calzado
El calzado para perros se divide en varias categorías según su uso.
Calzado informal
Son zapatos, botas, calcetines o zapatillas, modelos cómodos y prácticos que se utilizan para pasear o en casa.
Zapatos decorativos
Utilizados principalmente para exposiciones o sesiones fotográficas, estos modelos se centran en la decoración y el acabado para crear una imagen única.
Modelos especializados o deportivos
Adecuados para las mascotas de los participantes en competiciones deportivas, así como para los representantes de razas de caza. Este tipo de calzado se utiliza durante el entrenamiento, protegiendo las patas de los parásitos. También son útiles para correr por terrenos en los que podrías cortarte con las afiladas espinas de las plantas.
Calzado de temporada
Los modelos de invierno son la opción más cálida, ya que están diseñados para proteger las patas de los reactivos, la nieve, el hielo y el frío. Las botas de invierno están fabricadas con materiales que mantienen una temperatura agradable. Los modelos de entretiempo son adecuados para los paseos con tiempo húmedo. Los zapatos y las botas están hechos de materiales densos, resistentes a la humedad o impermeables y fáciles de lavar. Los zapatos de verano para mascotas son modelos abiertos, bien ventilados, hechos de materiales naturales y con suelas sólidas y estables. Evitan que las patas rocen el asfalto y protegen contra heridas y quemaduras.
Recomendaciones útiles
- Antes de elegir botas, escarpines, sandalias o calcetines, piensa dónde, cómo y cuándo los vas a utilizar. Al fin y al cabo, un perro de caza o de servicio probablemente no necesite botas o sandalias decorativas.
- Casi todos los perros son cazadores, así que les gusta morder, morder y morder. Elige modelos fabricados con materiales naturales de alta calidad y con dedos duros, difíciles de masticar, roer o dañar con las garras. Varios pequeños elementos decorativos crean un interés adicional, así que préstales atención. Si no puedes evitar estos detalles, comprueba que estén bien sujetos. Las costuras deben ser planas y de buena calidad, y mejor aún: externas.
- Elige las botas teniendo en cuenta el peso del animal, para no crear una carga adicional en las patas.
- El método de sujeción de la bota a la pata es muy importante. Cordones, velcro, cremallera: cada una de estas opciones tiene sus particularidades. Los cordones pueden desatarse, el velcro atrae con el sonido, y el pelo largo atrapado en una cremallera puede herir al animal.
- El calzado para cada perro debe elegirse individualmente, en función estricta del tamaño del pie, la longitud de la pata y las particularidades de la raza.
Para que a tu perro le guste llevar zapatos, los materiales con los que están hechos son importantes. Unas botas o unos calcetines de calidad son ligeros, cómodos, se asientan bien en la pata y no rozan al caminar.
El calzado para perros no es una cuestión de moda, sino de salud e higiene. Si los eliges correctamente, tu mascota estará cómoda, abrigada y segura. En un entorno urbano, no es un lujo, sino una forma de proteger las patas de productos químicos, quemaduras, heridas e infecciones. Veterinarios y cinólogos son casi unánimes: ¡todo animal de cuatro patas necesita calzado! El bienestar y la seguridad de la cola dependen de la atención y el amor de su dueño, ¡por eso es importante escuchar los consejos y elegir el calzado adecuado para tu mascota!