¿Qué es la hipervitaminosis y por qué se produce?
La hipervitaminosis en los gatos es un estado patológico que se desarrolla como consecuencia de una ingesta excesiva de vitaminas en el organismo. Lo más frecuente es que se produzca por el uso inadecuado de suplementos vitamínicos, cuando los propietarios, queriendo mejorar la dieta, superan las dosis recomendadas. Las vitaminas liposolubles A, D, E y K son especialmente peligrosas para los gatos, pues se acumulan en el hígado y el tejido adiposo, a diferencia de las hidrosolubles (C y B), que el organismo excreta con más frecuencia. El exceso de vitaminas puede envenenar el organismo del animal del mismo modo que las toxinas, destruyendo gradualmente los órganos internos.
¿Cómo se manifiesta la hipervitaminosis en los gatos?
Los síntomas dependen de la vitamina concreta, pero hay algunos signos comunes. Con un exceso de vitamina A, hay problemas con el sistema musculoesquelético: los huesos se vuelven quebradizos, aparece cojera y el gato tiene dificultades para moverse. Una sobredosis de vitamina D hace que el calcio se deposite en los riñones y los vasos sanguíneos, lo que provoca daños cardíacos, insuficiencia renal y deshidratación. Un exceso de vitamina E puede causar trastornos de la coagulación sanguínea, y una sobredosis de vitamina C puede provocar cálculos en la vejiga. Además, los gatos pueden volverse letárgicos, perder el apetito, vomitar con frecuencia, adelgazar y tener problemas de piel y pelaje. Es importante recordar que los síntomas se acumulan gradualmente, por lo que la enfermedad suele pasar desapercibida hasta que surgen complicaciones graves.
¿Cómo se puede tratar y prevenir la hipervitaminosis?
La primera regla, y la más importante, es no dar a tu gato ninguna vitamina sin consultar al veterinario. Si se sospecha una sobredosis, hay que llevar inmediatamente al gato a la clínica, donde se le harán análisis de sangre y orina, una ecografía de los órganos internos y se determinarán los niveles de vitaminas. El tratamiento depende de la vitamina que se haya acumulado: puede prescribirse al animal una terapia de infusión para eliminar las toxinas, una dieta especial que excluya los aditivos, y medicación para ayudar al hígado y los riñones. La prevención pasa por una dieta equilibrada: los alimentos precocinados de alta calidad ya contienen un conjunto completo de las vitaminas necesarias, por lo que en la mayoría de los casos no son necesarios complejos adicionales. Los alimentos caseros requieren un control especial, pero incluso entonces es necesario atenerse a la dosis acordada con el médico.
Conclusión
La hipervitaminosis en los gatos es un problema grave que a menudo no se debe a una falta de cuidados, sino a un deseo excesivo de hacer «algo mejor» por el animal. Un exceso de vitaminas es tan perjudicial para el organismo como una carencia, por lo que es importante no automedicarse. Una dieta equilibrada y la consulta con un veterinario antes de tomar suplementos son la clave para un gato sano. Con los cuidados y la atención adecuados por parte del propietario, tu gato se mantendrá activo, tendrá un pelaje bonito y vivirá muchos años.

