Cuando conoces a un Spitz, es como ver una nube a tus pies. Pequeño, vivaz, con ojos expresivos y un carácter que eclipsa fácilmente a perros diez veces mayores que él. Pero, ¿qué ocurre cuando esa chispa se mezcla con otras razas? Obtienes mezclas, o perros de diseño que combinan los mejores rasgos de ambos «padres».

Hemos reunido algunas combinaciones interesantes del Spitz Pomerania con otras razas, algunas de ellas aparentemente increíbles.

1. Pomsky (Pomerania Spitz + Husky Siberiano)

El Pomsky es un perro parecido a un husky, pero más pequeño. Tiene un pelaje espeso, a menudo blanco grisáceo o rojizo, ojos color hielo y un hocico muy expresivo. Pero no dejes que su tamaño te engañe. Los Pomskies son huracanes en miniatura. Son extremadamente activos, les encanta correr y jugar y están en constante movimiento. Si sueñas con un husky, pero vives en un piso, ésta es tu oportunidad de hacer realidad tu sueño sin renunciar a la comodidad. Pero prepárate: estas criaturas son inteligentes, testarudas y exigen atención.

2. Pomchi (Pomerania Spitz + Chihuahua)

Esta mezcla es como fuego en el cuerpo de un botón. Es pequeño, con un cuello delicado y un cuerpo ligero, pero su voz puede parecer más grande de lo que es. Los Pomchies suelen tener orejas gigantes (heredadas del Chihuahua) y una cara esponjosa con grandes expresiones faciales. Su temperamento es una mezcla de Spitz terco-juguetón y ansioso-territorial. Pueden ser muy cariñosos con su dueño, pero no les gusta la intrusión de extraños. Si buscas «tu alma en un perro», el pomchi te seguirá, será un compañero en todos los sentidos. Pero a los extraños los mantendrá a distancia.

3. Pomapu (Pomerania Spitz + Caniche)

El Pomapú es una mezcla de diseño que combina el plumón de un Spitz con el pelaje rizado de un Caniche. Su aspecto suele recordar al de un peluche: líneas suaves, patas redondeadas y una cara casi «pintada». Pero lo que realmente diferencia a los Pomapoos es su inteligencia. Son extremadamente astutos, aprenden con facilidad, entienden la entonación y recuerdan las órdenes durante mucho tiempo. Otra ventaja es que suelen soltar poco o nada de pelo, lo que los hace ideales para los alérgicos.

4. Yorkipop (Pomerania Spitz + Yorkshire Terrier)

Los pomeranias suelen parecer modelos brillantes ya hechos: pelaje sedoso con efecto voluminoso, hocico corto y ojos juguetones. Sus movimientos son ligeros, casi felinos, y sus gestos un poco teatrales. Les encanta ser el centro de atención. Aunque a veces finjan ser «princesas», el corazón del pomyorker es una fuerza motriz. Corren, corretean, reaccionan ante cualquier cosa que se mueva.

5. Pompag o Pomgl (Pomerania Spitz + Pug)

El Pompag es una mezcla que te hace sonreír a primera vista. Suelen obtener su cabeza redonda y sus arrugas juguetonas del Pug, mientras que obtienen su pelaje esponjoso, su cola juguetona y el brillo de sus ojos del Spitz. Estos perros son más tranquilos y menos ruidosos que las otras mezclas, pero no menos apegados a los humanos. Pueden estar tumbados uno junto al otro durante horas, ronroneando a su manera y observando todo lo que les rodea. Los Pomgles suelen ser adecuados para personas mayores o familias con niños: son más pacientes y dóciles que otras mezclas y no necesitan paseos maratonianos. Pero sí necesitan cariño y afecto a diario.

6. Pomshnuser (Pomerania Spitz + Schnauzer miniatura)

Esta mezcla parece una combinación de austeridad y rebeldía esponjosa. El Pomshnuser obtiene del Schnauzer una nariz puntiaguda, cejas pobladas y un hocico bien definido con expresión seria. Pero merece la pena correr, porque enseguida se ve lo animado que está el Spitz con cada salto. Estos perros son muy leales a sus dueños, pero recelosos con los extraños. No son demasiado pequeños: son de tamaño mediano, constitución fuerte y pelaje que puede ser ondulado o enjuto. Ideales para quienes desean un perro con cualidades de guardián, pero no están preparados para razas grandes. Les gusta la estructura, las normas, la estabilidad: es agradable vivir con ellos, pero tienes que ser un líder seguro.

7. Pom-Cavalier (Pomerania Spitz + Cavalier King Charles Spaniel)

Esta es una mezcla que encarna la dulzura. Los Pom-Cavalier tienen una silueta suave, orejas largas, hocico ligeramente caído y un pelaje que querrás acariciar sin parar. Son más tranquilos que los Spitz de pura raza, pero no menos juguetones. Sus ojos son siempre ligeramente soñadores, como si miraran el mundo a través del filtro de los «cálidos recuerdos». Se llevan bien con los niños, no chocan con otros animales y les encanta dormir en tu regazo. Es un perro para el alma. Es tranquilo y apacible.

8. Pombi (Pomerania Spitz + Beagle)

Pombee es un pequeño torpedo enérgico que sabe ser mono hasta que ensucia tu cocina. Del Beagle le viene la inquietud, la excitación por los olores y el instinto cazador, y del Spitz, una cabeza inteligente y un «pelaje» esponjoso. Una mezcla así se adaptará a personas activas, dispuestas a paseos, juegos y actividades diarias. Son muy graciosos en sus expresiones faciales, como si estuvieran constantemente pensando en algo, a veces incluso planeando. Los Pombies no siempre son obedientes, pero son inagotablemente sinceros. Es una mezcla que seguro que te mantendrá entretenido.

9. Pomrott (Pomerania Spitz + Rottweiler)

Sí, y tal mezcla existe😂. Y no es ficción: los Pomerots se crían especialmente. Tienen un cuerpo compacto pero fuerte, ojos oscuros y hocico serio. El pelaje suele ser espeso, con tonos negros, rojos o marrones. Su especialidad es el equilibrio entre el instinto guardián del rottweiler y la emotividad del spitz. Son capaces de ser vigilantes a pesar de su pequeño tamaño. Son muy leales a «los suyos», pero necesitan que se les mime y se les pongan límites. Esta mezcla no es para principiantes, sino para quienes estén preparados para ser un verdadero compañero: con respeto, disciplina y amor.

10. Pomeski (Spitz pomerania + Spitz esquimal americano)

Una de las mezclas más fabulosas. Los Pomeskies tienen el pelaje blanco como la nieve o crema, lujosas crines y adorables hocicos. Parecen sacados de un cuento de hadas, y a menudo se comportan igual: juguetones, pero con dignidad. Se mueven con ligereza y ligereza. Son cariñosos con los niños, atentos al estado de ánimo de su dueño y, al mismo tiempo, muy independientes. Los Pomeski pueden ser tanto amigos cariñosos como exploradores independientes. Es un perro que puede «desaparecer»: aparecer de repente cerca de ti y apoyar el hocico en tu regazo.

Conclusión:

Las mezclas de spitz son un tema interesante, una viva evolución del carácter y la forma. Cada uno de estos perros tiene una historia de dos mundos: el impulso salvaje de un spitz y una segunda raza, a menudo inesperada, que añade equilibrio, moderación o, por el contrario, aún más fuego. En algún lugar, es una sinfonía de picardía e inteligencia, en otro, el contraste de la belleza y el carisma obstinado.

Lo especial es que la mayoría de estas mezclas no son una solución de rutina, sino algo muy individual. Rara vez se parecen, incluso dentro de la misma camada. Siempre es una lotería en la que no hay perdedores, porque cada uno será único.

Y eso es lo que hace que las mezclas sean tan especiales: no son sólo «perros de una raza determinada». Son una combinación viva de lo inesperado. Es como si alguien hubiera tomado la luz, el carácter y los sueños, y los hubiera moldeado en una criatura que aportará algo completamente nuevo al hogar.