Algunos colores de gato son tan inusuales que incluso los felinólogos experimentados se estremecen ante su aparición. Estos colores son casi míticos. Aparecen debido a complejas combinaciones genéticas, a veces sólo dentro de líneas individuales o de una raza concreta. Y aunque el color no determina el carácter, son los colores raros los que suelen cazar los coleccionistas, criadores y verdaderos estetas. En este artículo hemos reunido los colores más misteriosos y sorprendentes que se pueden encontrar en los gatos.

¿Qué hace que un color sea raro?

Siempre es una combinación de genética, selección y azar. Por ejemplo, para obtener un gato caramelo, dos progenitores deben tener un gen diluido recesivo y modificadores adicionales del color. En algunos casos, el color está vinculado a una raza de por sí rara. En otros, se necesita una mutación que aparece una vez en decenas de miles de nacimientos. Además, algunos colores no están admitidos por las normas de la mayoría de las organizaciones felinas, lo que dificulta su cría.

Los 6 colores de gato más raros

Color caramelo

Este es uno de los tonos más misteriosos, que se produce como resultado de un gen de dilución especial que cambia los colores básicos (azul, violeta, crema) a un tono caramelo con un ligero brillo serpentino. En los gatos caramelo, hay un cálido brillo gris-beige pastel, como si el pelaje del gato estuviera cubierto de una fina capa de humo. Es más frecuente en las razas siamesas y orientales, aunque incluso allí es extremadamente raro. A veces, el caramelo se combina con un patrón atigrado, lo que hace que el color sea aún más único.

Color ámbar

Este milagro es una mutación genética característica casi exclusivamente del Gato de los Bosques de Noruega. Los gatitos nacen oscuros, y con la edad el pelaje cambia de color: el pigmento oscuro desaparece, dando paso a un tono rojizo brillante o ámbar intenso. Los gatos ámbar se consideran un tesoro nacional en Escandinavia, e incluso entre los gatos de los bosques noruegos, estos colores son raros.

Lila-chocolate

Se trata de una exquisita combinación de dos tonos diluidos dentro del punto de color, es decir, con el cuerpo claro y las extremidades oscuras. El malva es un color chocolate diluido, y la combinación de malva y chocolate en el mismo punto es extremadamente rara. Este color requiere una combinación de genes recesivos que sólo se encuentra en determinadas razas, sobre todo en el birmano, el siamés y el balinés. Los gatos de este color tienen un aspecto espectacular, como si estuvieran cubiertos de terciopelo, y son muy apreciados en los círculos de exhibición.

Torby – carey tabby

Se trata de un tipo de color muy complejo, que combina dos patrones: carey (manchas rojas y negras) y tabby (patrón rayado o jaspeado). Como resultado, el pelaje de estos gatos se transforma en un auténtico cuadro, con remolinos, manchas, rayas y reflejos, que recuerdan las pinceladas de un artista. Curiosamente, casi todos los torbies son hembras, ya que este color está asociado al cromosoma X. Casi no hay machos con este color. Casi no hay machos con este color. Casi no hay machos de este color, y si los hay, son estériles (anomalías genéticas). Estos gatos son llamativos por su aspecto: un lienzo viviente de creatividad genética.

Gato plateado

Este raro patrón es característico de los gatos abisinios, somalíes y singapurenses. En este gato, el patrón rayado está casi totalmente ausente; sólo el pelaje tintado, con varias zonas de pigmento en cada pelo, le da un aspecto misterioso. En su forma plateada, el tikt es particularmente impresionante: el pelaje brilla con un tono metálico, como si estuviera cubierto de polvo de plata. Estos colores son extremadamente raros debido a la complejidad de la combinación genética del patrón tict con el gen plateado. Es uno de los aspectos más aristocráticos del mundo felino.

Sepia

La coloración sepia es una forma particular de albinismo, intermedia entre el colorpoint clásico y el cuerpo totalmente coloreado. Es más frecuente en la raza birmana. En los gatos de color sepia, el cuerpo tiene un color uniforme y suave -café, bronce o miel oscuro- y las extremidades, aunque más oscuras, no están tan marcadamente contrastadas como en los puntos habituales. Los tonos de chocolate cálido con reflejos profundos les dan un aspecto único. Este color es difícil de transmitir por línea genética, ya que requiere una selección estricta de una pareja con los genes adecuados.

Los colores raros hacen que mires a los gatos de una forma completamente distinta. A pesar de todos los misterios genéticos y los preciosos colores, lo más importante es la conexión con el animal. La singularidad de cada gato se encuentra en su carácter, su comportamiento y su aspecto. Los colores bonitos son un regalo, pero el verdadero valor está siempre en la relación con el minino.