Las tortugas son verdaderos superhéroes de la naturaleza, con su fuerte caparazón, su larga vida y su capacidad para nadar, incluso en el océano. Estas maravillosas criaturas viven en todos los continentes excepto en la Antártida. Hay más de 350 especies de tortugas en el mundo, de las cuales unas 250 especies viven en agua dulce y pantanos. Las tortugas más populares para vivir en casa son las terrestres y las acuáticas. Por supuesto, las especies terrestres son más fáciles de cuidar, pero las acuáticas son más bellas y más interesantes de observar. Entre ellas hay variedades como la tortuga de orejas rojas, la tortuga de pantano europea y la tortuga hedionda, Trionyx chinensis.
Estas mascotas deleitan con su actividad y falta de pretensiones. Para que tu tortuga esté sana y tenga una vida larga, es importante asegurarse de que esté bien alojada y alimentada. Los errores en los cuidados pueden provocar enfermedades y malestar a la mascota.
Acuaterrario – hogar de la tortuga
Un acuaterrario bien elegido, con la temperatura y la limpieza adecuadas, y una dieta equilibrada ayudarán a tu mascota a sentirse a gusto y a crecer y desarrollarse armoniosamente. Debe tener dos zonas: acuática y terrestre.
Nivel del agua
El volumen mínimo del acuaterrario para una tortuga adulta debe ser de 100 a 150 litros. Al fin y al cabo, las tortugas crecen deprisa, así que es mejor elegir enseguida una opción espaciosa. El nivel del agua debe permitir a la tortuga nadar libremente.
Isla – un trozo de tierra
Pero es importante asegurarse de que el reptil pueda nadar hasta la superficie, así que asegúrate de crear una isla suavemente inclinada. Puedes utilizar plataformas ya hechas o construirla con piedras. Lo más importante es que la superficie sea estable y no vuelque. Una isla de este tipo debe ocupar aproximadamente una cuarta parte del acuaterrario, para que la tortuga pueda tumbarse y tomar el sol. Por eso necesitas una lámpara de calor.
Iluminación
Si es posible, puedes instalar una lámpara ultravioleta en el acuaterrario, ya que las tortugas necesitan luz ultravioleta para crecer y desarrollarse plenamente, es decir, para producir vitamina D3 y evitar el raquitismo. Si esto no es posible, bastará con la luz solar directa, pero ten cuidado de que la tortuga no se sobrecaliente.
Filtración del agua
Las tortugas acuáticas se alimentan y defecan en el agua, por lo que ésta se deteriora rápidamente, se enturbia y empieza a desprender un olor desagradable. Utiliza un filtro externo para hacer circular y purificar el agua constantemente. Cambia el 30-50% del agua de tu acuario una vez a la semana. Un cambio completo puede causar estrés a la tortuga. Limpia regularmente las paredes del acuaterrario y la plataforma del suelo de placa y suciedad. Es aconsejable añadir productos especiales de purificación del agua para neutralizar el cloro y mejorar la calidad del agua.
Régimen de temperatura
Esta especie de tortuga depende del entorno. Si baja la temperatura, la tortuga se vuelve letárgica y puede enfermar. La temperatura óptima del agua es de +24…+26°C. Para calentarla, utiliza un dispositivo especial para acuarios con termorregulador. En tierra, los indicadores deben estar en torno a +30…+32 °C. Por la noche, los grados pueden reducirse ligeramente, pero no por debajo de +22°C. Si la tortuga está inactiva, ciérrale los ojos y comprueba la temperatura del agua: ésta suele ser la causa de los problemas.

Hábitos alimentarios de las tortugas acuáticas
Una dieta correcta es la base de la salud de los reptiles. La dieta debe ser equilibrada y satisfacer las necesidades de la tortuga. En comparación con las tortugas terrestres, las tortugas acuáticas son depredadoras. En consecuencia, la dieta se basa en un 70% de productos proteínicos, es decir, pescado magro, moluscos y crustáceos, insectos y larvas, y con menor frecuencia carne y despojos. Alrededor del 30% del menú de una tortuga adulta consiste en verduras, frutas, bayas y hierbas. Pueden ser hojas de lechuga, algas o verduras ralladas. También es necesario utilizar alimentos especializados, como alimentos secos y pellets preparados para tortugas acuáticas, que contienen los complejos vitamínicos y minerales necesarios.
Los peces
La dieta básica de los reptiles es el pescado de río y de mar crudo y magro, ya que los estómagos de las tortugas no están adaptados a los alimentos tratados térmicamente. La carpa, la perca, el besugo, la merluza y el bacalao son los alimentos preferidos, que se cortan en pequeños trozos de 1 cm3, junto con las escamas, las aletas y las espinas, para restablecer el equilibrio de calcio en el organismo de la tortuga. El caparazón forma parte del esqueleto, por lo que es importante que sea sólido, duro y liso, no pelado ni blando, ya que son signos de raquitismo. A las tortugas les gusta comer peces de acuario.
Moluscos y crustáceos
En la dieta de las tortugas acuáticas también hay moluscos y crustáceos. Les gusta comer dafnias y gammaridos, pero un manjar especial para ellas son los caracoles. Pueden ser caracoles uva, pequeños achatines, ampulaires, physis, marizes y serpentinas. A los reptiles también les gustan los cangrejos de río y las gambas, y a veces puedes diversificar su dieta con pulpos y mejillones.
Insectos
Muy adecuados para alimentar a lombrices de tierra, gusanos de la harina, saltamontes, grillos y muchos otros. Es útil ofrecer insectos y larvas a las tortugas. Éstos pueden cultivarse en casa o comprarse en tiendas de animales, pero es peligroso añadir a la dieta insectos capturados en la calle, ya que pueden ser portadores de parásitos y diversas infecciones.
Carne y despojos
La carne y los despojos no son inherentes a las tortugas, pero a veces puedes añadir a su dieta corazones e hígados de pollo y pavo o filetes de pollo. Sin embargo, la carne grasa, el cerdo y el cordero no deben ofrecerse a las tortugas.
Verduras, fruta, bayas y hierbas
Los dos o tres primeros años de vida corresponden al proceso de crecimiento activo, por lo que la dieta está dominada por alimentos proteicos, pero luego se ralentiza y las tortugas muestran interés por los alimentos vegetales. Dale a tu reptil lechuga de hoja, zanahorias, pepinos, calabacines, calabaza, manzana, pera, sandía, melón, hojas de diente de león, trébol, cebada, trigo y otros cereales.
También es buena idea añadir a la dieta alimentos desecados listos para consumir y combinarlos con alimentos naturales. No olvides añadir suplementos minerales a la dieta cada 7 o 10 días. Los reptiles jóvenes deben alimentarse con pequeñas raciones cada día, y las tortugas adultas sólo necesitan dos o tres comidas a la semana. Para evitar la contaminación del agua, alimenta a la tortuga en un recipiente de agua separado.
Tabúes alimentarios en la dieta de las tortugas acuáticas.
Nunca les ofrezcas carne grasa, sobre todo de pato, salchichas, patés, comida enlatada, palitos de cangrejo, comida seca y húmeda para perros y gatos. No alimentes a los reptiles con productos lácteos, pan y productos de panadería, cereales, patatas, coles, aguacates o cítricos. Del mismo modo, ¡nunca sometas los alimentos a tratamiento térmico!
Interacción con tu mascota
Es importante recordar que a las tortugas no les gusta el ruido ni la manipulación innecesaria. Se acostumbran a su dueño. Para atraer la atención de tu mascota, sigue estas instrucciones:
- no levantes a la tortuga innecesariamente y sujétala suavemente, apoyando el caparazón desde abajo ;
- alimenta al reptil con tus manos para establecer contacto;
- observa al animal: la actividad y el apetito son los principales indicadores de salud.
Un acuaterrario espacioso, agua limpia, un régimen óptimo de temperatura y una dieta adecuada son las condiciones clave para que tu reptil tenga una vida larga y sana. Con los cuidados adecuados, tu tortuga será un amigo activo y agradecido durante muchos años.

