El agua está presente en todos los tejidos del cuerpo animal. En las células, representa alrededor del 40% del peso del animal, y en el líquido intercelular, alrededor del 20%. Todos los órganos de un animal contienen agua, que representa hasta el 70-80% del peso del órgano. Incluso el tejido óseo está compuesto por un 10% de agua.

Como en los humanos, todos los procesos fisiológicos del cuerpo animal dependen de la cantidad y calidad del agua. El agua desempeña un papel importante en la digestión y la respiración. Los animales utilizan el agua para regular el equilibrio térmico del cuerpo. Todas las funciones vitales están ligadas al agua. Una reducción de su nivel provoca trastornos metabólicos, espesamiento de la sangre, como consecuencia de lo cual la sangre suministra oxígeno al cuerpo y elimina las toxinas peores, también puede provocar estreñimiento grave y dificultad para defecar.

¿Cuáles son los peligros de la deshidratación?

La deshidratación de una mascota es una afección grave que nunca debe pasarse por alto, pues su vida y su salud dependen de una atención urgente. Las causas pueden ser muchas y variadas: tiempo caluroso y soleado, estar en una habitación mal ventilada, deficiencias nutricionales, falta de agua o incluso una enfermedad.

Síntomas clínicos de la deshidratación

1. Aumento del pulso ;
2. Cansancio excesivo, letargo;
3. Balanceo al estar de pie o al caminar;
4. Las encías aparecen de color rojo oscuro o pálidas;
5. Los ojos están hundidos y turbios.

Si aparece alguno de estos síntomas, debes llamar inmediatamente a tu veterinario y llevar a tu perro a la clínica lo antes posible. La deshidratación debe tratarse rápidamente.

Para comprobar si tu mascota tiene suficiente líquido en el cuerpo, puedes utilizar el siguiente truco: tira suavemente de la piel de la nuca, y luego suéltala. Si la piel vuelve rápidamente a su posición normal, todo va bien. Pero si la piel tarda en recuperarse o permanece en la misma posición, el animal puede estar deshidratado. Sin embargo, esta prueba tiene un problema: la piel tardará mucho tiempo en enderezarse, y el animal perderá mucho líquido, lo que puede causar daños en los órganos internos. Además, esta prueba puede no ser eficaz para mascotas de edad avanzada o que sufran trastornos hormonales que afecten a la elasticidad de la piel.

Deshidratación al 5%. Las mascotas con un 5% de deshidratación muestran una ligera pérdida de elasticidad cutánea. La piel vuelve a la normalidad, pero lo hace un poco más despacio de lo normal. Hay una disminución de la actividad y sequedad de la nariz, las encías y los ojos.

Si la deshidratación es del 10%, hay un retraso notable en el retorno de la piel a la normalidad. Las encías pueden estar secas y puede haber globos oculares hundidos, palpitaciones, debilidad y rechazo a comer.

Los animales con un 12-15% de deshidratación se encuentran en un estado peligroso. El animal no puede mantenerse en pie y está en estado de shock. Si no se lleva a cabo un tratamiento intensivo a tiempo, el animal puede morir.

¿Qué debo hacer si mi mascota está deshidratada?

A veces tu mascota en casa bebe bien el agua, así que puedes intentar darle de beber en casa ofreciéndole agua en pequeñas porciones. Si tu mascota vomita o no puede retener líquidos, debes acudir al veterinario. Lo más probable es que sea necesario acudir para que le hagan un chequeo y un examen. En general, la deshidratación de leve a grave se trata con una infusión subcutánea o intravenosa. Las inyecciones o infusiones deben administrarse con cuidado, bajo la supervisión de un médico. Si la rehidratación es demasiado rápida o si el propietario administra demasiado líquido al animal, pueden producirse otros problemas de salud.
La deshidratación puede estar causada por cualquier factor ambiental o estado de salud que afecte al equilibrio hídrico.
Puede desencadenarse por vómitos, diarrea, enfermedad hepática o renal, fiebre, mala alimentación, falta de líquidos y trastornos hormonales como la diabetes.
Si el veterinario advierte la presencia de una enfermedad que sea la causa de la deshidratación, puede sugerir pruebas adicionales. Entre ellas, análisis de sangre, orina, radiografías y ecografías abdominales.

Prevenir la deshidratación

Es importante proporcionar al animal acceso constante a agua limpia, para que beba toda la que necesite. En los días calurosos de verano, debes ofrecer más agua a tu mascota para evitar un golpe de calor, ya que puede provocar deshidratación.
Es buena idea que lleves contigo una botella de agua cuando salgas de paseo, o cualquier otro recipiente que tenga a mano para beber, sólo tienes que verter agua en él de vez en cuando y darle de beber.
También puedes dejar varios cuencos con agua en distintas partes del piso. Y asegúrate de que la habitación está bien ventilada, pero sin corrientes de aire. En cuanto a los perros, los expertos aconsejan pasearlos por la mañana temprano o por la tarde, cuando amaina el calor. Puedes llevar contigo un bebedero especial cuando salgas de paseo.

Puedes comprar una colchoneta o un collar refrigerante para tu mascota, para que esté cómoda en casa. Nunca hay que dejar a las mascotas desatendidas en el coche.

Consumo medio de agua

Un perro debe beber diariamente entre 30 y 50 ml de agua por cada 1 kg de peso corporal. Si un perro pesa 10 kg, debe beber entre 300 y 500 ml de líquido al día. Para los gatos, esta norma es ligeramente inferior: de 20 a 40 ml por 1 kg de peso. En otras palabras, un gato de 4 kg de peso necesita beber de 80 a 160 ml de agua al día. En determinadas condiciones patológicas, como la diabetes mellitus o las enfermedades renales, el animal puede beber mucha agua y aun así sufrir deshidratación.

Un régimen de bebida adecuado es una forma sencilla pero eficaz de preservar la salud y la longevidad de tu mascota. Siguiendo estos consejos, puedes prevenir muchos problemas y asegurarte de que tu perro o gato lleve una vida activa y cómoda.

Cuida de tu mascota: ¡el agua limpia es tan importante como una buena alimentación y un dueño cariñoso!