Los subproductos han sido durante mucho tiempo una parte importante de la dieta del perro. Son valiosos porque no sólo contienen proteínas, sino también muchas vitaminas, minerales y compuestos beneficiosos que suelen faltar en la carne ordinaria. Sin embargo, no todos los despojos son igual de seguros, y no todos son adecuados para la alimentación habitual. Algunos son realmente buenos para la salud, mientras que otros pueden causar problemas, incluso graves.

¿Qué despojos son buenos para los perros?

Hígado
Es un auténtico «cóctel vitamínico» para los perros. Contiene grandes cantidades de vitamina A, vitamina B, hierro y ácido fólico. El hígado mejora la formación de la sangre, la salud de la piel y el pelo y refuerza el sistema inmunitario. Pero no debe darse con demasiada frecuencia, por el riesgo de sobredosis de vitamina A. Lo mejor es incluirlo en la dieta una o dos veces por semana en pequeñas cantidades.

Corazón
Un producto extremadamente nutritivo que contiene muchas proteínas, taurina y coenzima Q10. El corazón se considera uno de los subproductos más saludables porque se digiere bien y es adecuado incluso para perros con una digestión sensible.

Riñones
Ricos en vitaminas del grupo B y selenio. Tienen un efecto positivo sobre el sistema nervioso y mantienen el equilibrio hormonal. Antes de cocinarlos, hay que lavarlos bien y tratarlos para eliminar el exceso de productos metabólicos.

Pulmones
Tienen pocas calorías, pero contienen proteínas y colágeno. Son convenientes como golosina natural durante las sesiones de entrenamiento. Sin embargo, no se recomienda incluir demasiados pulmones en la dieta debido a su bajo contenido nutricional en comparación con otros órganos.

Lengua
La lengua es una carne tierna y nutritiva, excelente para alimentar a los perros. Contiene proteínas y vitaminas del grupo B, se digiere bien y es apreciada por la mayoría de los animales.

Estómago (azafrán)
Los azafranes crudos son especialmente valiosos porque contienen enzimas que tienen un efecto positivo sobre la digestión y la microflora intestinal. Ayudan a digerir alimentos pesados y reducen el riesgo de problemas estomacales.

Tráquea, orejas, patas
Estos despojos son una fuente de condroitina y glucosamina, que favorecen las articulaciones y el tejido cartilaginoso. A menudo se desecan y se utilizan como masticable natural.

¿Qué despojos son indeseables para los perros?

Bazo
Aunque es rico en hierro, comer bazo puede causar graves problemas digestivos. En grandes cantidades, el bazo provoca diarrea, por lo que no se recomienda como alimento habitual de los perros.

Cerebro
Este subproducto contiene mucha grasa y colesterol. No supone ningún beneficio particular para el animal, pero existe un alto riesgo de aumento excesivo de peso o de crear una carga para el hígado. Además, los sesos se estropean rápidamente y son peligrosos sin un tratamiento térmico adecuado.

Los ojos y otras partes pequeñas de la cabeza
A menudo contienen mucho tejido conjuntivo y pocos nutrientes. También pueden ser una fuente de bacterias si no se almacenan adecuadamente.

La vesícula biliar y el páncreas
Estos órganos no son en absoluto adecuados para que los coman los perros. Contienen sustancias que pueden causar graves intoxicaciones y dañar los órganos internos.

Despojos picantes o ahumados.
Los manjares humanos como las orejas ahumadas o el hígado especiado son totalmente inadecuados para los perros. La sal, las especias y los aditivos ahumados son peligrosos para sus estómagos y riñones.

¿Cómo alimentas a tu perro con subproductos?

  • Forma de alimentación. La mayoría de los despojos deben darse después de hervirlos. Algunos (como el rumen) pueden ofrecerse crudos, pero sólo de fuentes fiables.

  • Frecuencia. Lo mejor es incluir subproductos en la dieta 2 ó 3 veces por semana. No deben sustituir a la carne, sólo complementarla.

  • Cantidad. Es mejor dar subproductos en pequeñas porciones, introduciéndolos gradualmente en el menú para evitar problemas digestivos.

  • Equilibrio. Es mejor combinar distintos tipos: por ejemplo, corazón con una pequeña cantidad de hígado, o cicatrices con tráquea. Esto permitirá al animal obtener el máximo de nutrientes sin sobrecargar el organismo.

Conclusión

Los subproductos son una parte importante de la dieta de un perro y pueden hacerla más equilibrada y sana. El corazón, el hígado, los riñones, las cicatrices y la tráquea se consideran los más valiosos. Proporcionan al organismo proteínas, vitaminas, enzimas y sustancias para unas articulaciones sanas. El bazo, el cerebro y otros órganos específicos, en cambio, son poco útiles y a menudo peligrosos. La regla principal es la moderación y la calidad. Si el propietario introduce correctamente los despojos en la dieta, el perro no sólo obtiene un suplemento sabroso, sino también un complemento saludable de la dieta básica.