El acicalamiento en 2026 por fin ha dejado de ser una moda pasajera. El mercado y los propietarios de mascotas se han dado cuenta de que el aspecto de un perro está directamente relacionado con su bienestar, su estado mental y su nivel de confianza en los humanos. Por eso la peluquería está pasando gradualmente de ser un «servicio» a una cultura de la peluquería. Los propietarios ya no sólo buscan un corte corto o un lavado rápido: esperan sensibilidad, comprensión de la raza, conocimiento del comportamiento y un trabajo sin estrés. En 2026, esta demanda se está convirtiendo en la corriente dominante y no en un nicho, y los salones que no se adaptan a esta nueva filosofía están empezando a perder terreno frente a la competencia.

WC de bienestar

Una de las principales tendencias para 2026 es la peluquería de bienestar, en la que el estado de la piel, el pelo y el equilibrio emocional del perro son lo primero. Los tratamientos son cada vez más suaves y largos, pero menos estresantes para el animal. El peluquero no trabaja «por rapidez», sino por resultados sin estrés. Se presta atención a la hidratación de la piel, la restauración del pelaje, el trabajo con zonas sensibles y la comodidad general durante el proceso. En 2026, los propietarios están cada vez más interesados en que la peluquería utilice enfoques antiestrés, dando descansos al perro y que el peluquero sea capaz de leer las señales de malestar. La peluquería del bienestar aumenta la confianza del animal en la peluquería e influye directamente en su comportamiento en visitas posteriores.

Enfoque individual en lugar de soluciones estándar

Otra tendencia importante es el abandono total de los esquemas de talla única. En 2026, cada vez más peluquerías trabajan según el principio de la peluquería personalizada, teniendo en cuenta no sólo la raza, sino también el tipo de pelaje, el estilo de vida, la edad, la salud e incluso el temperamento. Un perro joven y activo, un animal mayor o un perro ansioso requieren enfoques completamente distintos. El peluquero se convierte no sólo en un artista, sino también en un asesor que explica al propietario por qué este formato concreto de cuidado será óptimo. Esta tendencia también está cambiando las expectativas de los clientes: están dispuestos a escuchar, aprender y confiar en los especialistas, en lugar de exigir «como se imaginan» si eso perjudica al animal.

El respeto al medio ambiente, una nueva norma

En 2026, el respeto al medio ambiente ya no es sólo una palabra de moda de marketing, sino un valor real. Los propietarios prestan atención a la composición de los productos, su efecto sobre la piel del perro y su inocuidad para el medio ambiente. Champús naturales, un mínimo de productos químicos agresivos, fragancias delicadas o ninguna fragancia en absoluto: todo esto forma un nuevo estándar de calidad. El cuidado personal consciente significa ser responsable de tu salud a largo plazo. Por eso los salones que trabajan con transparencia, explican sus opciones de productos y se adhieren a principios éticos reciben un nivel de confianza mucho mayor.

Conclusión

El primer semestre de 2026 muestra claramente que es importante encontrar un equilibrio entre el aspecto del perro, su salud y su comodidad psicológica. El enfoque del bienestar, las soluciones individuales y la elección consciente de los productos forman una nueva cultura de la peluquería, en la que el animal no es un objeto de servicio, sino un participante de pleno derecho en el proceso. Estos principios se están convirtiendo poco a poco en la norma en las peluquerías modernas, y ante todo en nuestra cadena V.O.G DOG SALON.