El cuerpo del minino no se recorta, la piel se limpia y se prepara, las patas se moldean cuidadosamente y se da forma a la cola y al flequillo. El acicalamiento se realiza sin elementos decorativos: se conserva el aspecto natural de la raza, el orden en las zonas que requieren un acicalamiento regular y una silueta clara sin sobrecargas.