El pelaje tiene una textura densa y uniforme, sin «caídas» ni transiciones bruscas. La cola está bien perfilada y el cuerpo parece equilibrado desde todos los ángulos, lo que resulta claramente visible en el espejo. Estos cuidados muestran una imagen clásica y bien cuidada de un caniche: limpio, elegante y mantenido en forma. El vídeo muestra el resultado de un conjunto bien pensado, sin estar sobrecargado de detalles.