Los bichones son como nubes vivas en los pies. Y Bonya es exactamente así: suave, alegre y muy esponjoso. Lo compramos, lo cortamos, lo peinamos y le dimos a su pelaje la forma, la ligereza y la pulcritud perfectas que hacen que quieras abrazarlo sin parar.
Para los bichones, el acicalamiento adecuado es una necesidad. Sin él, el pelaje se cae con facilidad, pierde volumen y se vuelve pesado contra la piel. Hemos tenido todo en cuenta: el tipo de pelaje, las zonas delicadas, la piel sensible y la personalidad de Bonnie.
¿El resultado? Una perrita feliz que vuelve a parecer una perfecta bola de ternura, perfecta para los mimos, las fotos y las miradas de admiración por la calle.