Madara, un adorable bichón, parece un auténtico caballero después de un corte de pelo. Su pelaje blanco como la nieve se ha vuelto ordenado y uniforme, resaltando la textura esponjosa y la suavidad. El hocico ha adquirido una cuidada forma redondeada, que abre unos ojos expresivos y añade ternura a la imagen. Una mariposa negra completa el aspecto festivo, haciendo que Madara parezca un pequeño aristócrata dispuesto a conquistar corazones.