El hocico es abierto, expresivo y no se acorta innecesariamente, conservando así el aspecto típico de la raza Spitz. En este caso, un complejo completo no transforma al perro hasta hacerlo irreconocible, sino que, por el contrario, acentúa la belleza natural y deja el pelaje limpio, brillante y bien peinado. El vídeo muestra el enfoque correcto para el cuidado del Spitz cuando se conserva el volumen y la forma parece cuidada y cara.