Durante el día no hay nadie en el baño. Por la noche, enciendes la luz y ves a un milpiés corriendo a toda velocidad por las baldosas, mientras que debajo del lavabo algo plateado se esconde en una rendija. Debajo de los muebles, entre cajas viejas y cerca del desagüe, vive todo un pequeño mundo. Algunos de sus habitantes causan estragos en casa, otros se han colado por casualidad, y algunos cazan a aquellos de los que nosotros mismos nos querríamos deshacer.

La cucaracha que nadie ha invitado

La cucaracha necesita comida, agua y un escondite. Por eso, durante el día se queda en las grietas cerca de los muebles o los electrodomésticos, y por la noche sale a buscar comida. Ver una sola cucaracha no te dice cuántas hay en realidad, pero es motivo para averiguar de dónde ha salido.

¿Sirve de algo? En la naturaleza, muchas especies de cucarachas viven entre las hojas caídas y ayudan a descomponer los restos orgánicos. Las cucarachas en la cocina son otra historia: ensucian las superficies y la comida. El papel ecológico de sus parientes en el bosque no convierte a la cucaracha en un invitado deseado en casa.

La mosca cazadora doméstica, la sombra plateada y la mosca junto al desagüe

Es difícil no fijarte enla mosca de casa cuando ya está corriendo: sus largas patas parecen moverse por separado del cuerpo. Es ese mismo milpiés que se esconde en los baños y los sótanos. No busca tu comida: caza a otros pequeños habitantes de la casa, sobre todo a las cochinillas plateadas y a las cucarachas jóvenes. Su aspecto puede dar miedo, pero para estos insectos, la llegada de la centípoda es una noticia mucho peor que para ti.

La polilla plateada se parece a un pececito brillante y le encantan los sitios húmedos y con escondites. Le interesan el papel, el pegamento de las encuadernaciones de los libros y algunos alimentos secos. En la naturaleza, las cochinillas se alimentan de restos vegetales muertos y ayudan a su descomposición. Pero en casa, la mosca plateada no te va a hacer ningún favor a tu colección de libros.

La mosca de desagüe parece una mariposa diminuta y peluda, y suele posarse cerca de la ducha o del lavabo. Sus larvas viven en la placa húmeda del interior del desagüe y se alimentan de restos orgánicos. Descomponen lo que se ha acumulado allí, pero la aparición de moscas te indica que el desagüe necesita una limpieza.

La cochinilla

A la cochinilla le encanta la humedad. Cerca de casa se esconde bajo las piedras y entre las hojas caídas, y en el sótano puede encontrar condiciones similares. En el exterior, su trabajo es útil: tritura los restos vegetales muertos, que luego se descomponen en el suelo. En una habitación seca, los cochinillas no suelen aguantar mucho tiempo. Si encuentras cochinillas vivas en casa con frecuencia, deberías buscar si hay humedad de más.

Por cierto, la cochinilla no es un insecto, sino un crustáceo. La mosca cazadora doméstica tampoco es un insecto: pertenece a los milpiés.

Habitantes casi invisibles

Los piojos de los libros son tan pequeños que es fácil confundirlos con una mota de polvo que se mueve. Les encantan los lugares húmedos y suelen alimentarse de hongos microscópicos que crecen en el papel y las cajas. Así contribuyen a la descomposición de la materia orgánica, pero en casa su aparición suele indicar, ante todo, que hay humedad. No basta con quitar unos cuantos bichitos de la estantería si el papel sigue húmedo.

A los escarabajos dermatófagos adultos los puedes ver cerca de la ventana, y a sus larvas las puedes encontrar en el armario, debajo de los muebles o entre las prendas de lana. En la naturaleza, estos escarabajos ayudan a descomponer la lana, las plumas y los restos de insectos muertos. En casa, la larva no distingue entre las plumas que encuentra y las prendas que quieres conservar, así que su presencia puede significar que los tejidos están dañados.

Conclusión

Nuestros pequeños vecinos no se dividen simplemente en «buenos» y «malos». La mosca cazadora atrapa insectos, la cochinilla se come los restos vegetales y el escarabajo de la piel hace de limpiador natural, pero no donde está tu jersey. Si alguno de ellos aparece en casa con frecuencia, vale la pena averiguar qué es lo que le atrae: la humedad, la comida, los escondites u otros pequeños habitantes.