Las almohadillas blandas de las patas son muy importantes para los perros. Absorben los golpes al caminar, protegen huesos y articulaciones y proporcionan agarre. Pero a veces los dueños notan que las almohadillas se agrietan, se secan o incluso sangran. Esto es muy peligroso: al perro le duele al andar y aumenta el riesgo de infecciones. Te diremos por qué ocurre esto y cómo proteger a tu mascota.

Las principales causas de las grietas en las almohadillas de las patas

La mayoría de las veces, las grietas se deben a una desecación excesiva o a un traumatismo. Entre las causas más comunes:

1. Aire seco y frío en invierno

La escarcha, el hielo y la sal de las carreteras resecan la piel y provocan microdaños. Caminar sobre suelo frío sin protección es una verdadera prueba para las almohadillas.

2. Recubrimiento caliente en verano

El asfalto o las baldosas pueden alcanzar hasta +60°C en verano y quemar las patas. Después de esos paseos, las patas suelen estar cubiertas de grietas.

3. Productos químicos y detergentes agresivos

Después de limpiar o fregar el suelo con productos que contienen cloro, tu perro puede pisar el líquido residual. Esto provoca quemaduras e irritación.

4. Deficiencia de vitaminas y deshidratación

Las deficiencias de omega-3, vitaminas A y E, así como la ingesta insuficiente de agua, son causas frecuentes de piel seca.

5. Alergias o infecciones fúngicas

Si las grietas van acompañadas de picor, enrojecimiento o descamación, tu perro puede tener dermatitis, hongos o una reacción alérgica.

Cómo ayudar a tu perro y prevenir grietas en el futuro

La prevención es la regla principal del cuidado. Las almohadillas de las patas necesitan tanta atención como el pelo o los dientes. ¿Qué debes hacer para prevenir las grietas en las patas?

Inspecciona regularmente las patas después de los paseos
Comprueba si hay grietas, cortes u objetos extraños. La detección precoz del problema ayudará a evitar complicaciones.

Hidrata las almohadillas con bálsamos especiales
Existen productos especiales para perros que suavizan la piel, restauran la barrera protectora y alivian la irritación. No utilices cremas humanas: pueden ser tóxicas.

Lava las patas después de los paseos
Sobre todo en invierno, cuando la nieve está salpicada de sal. Basta con enjuagarles las patas con agua tibia y secárselas con una toalla.

Evita las temperaturas extremas
Cuando haga calor, pasea por la mañana o por la noche, cuando el pavimento no esté abrasador. En invierno, considera el calzado para perros o protege las almohadillas con una cera especial.

Vigila la dieta y el régimen de bebida
Una dieta equilibrada con suficientes ácidos grasos y minerales es la base de una piel y un pelo sanos. No olvides el acceso constante a agua fresca.

Asegúrate de consultar a un veterinario si sospechas de hongos o alergias
Si las grietas no se curan y el perro se lame constantemente las patas, puede ser síntoma de una enfermedad. La automedicación es peligrosa en este caso.

Conclusión.

Las grietas en las almohadillas pueden producirse por condiciones climáticas, traumatismos, deficiencias vitamínicas o enfermedades graves. Pero con los cuidados adecuados, la protección de las patas y la atención a la dieta, tus rabos correrán felices y sin dolor. Recuerda: una pata sana hace un perro feliz 🙂