El pájaro acababa de picotear un grano y ahora se le nota una protuberancia suave y redondeada en la base del cuello. Puede que sea el buche lleno. La verdad es que parece una bolsita llena de comida, pero no funciona igual que el estómago.

¿Qué es el buche y para qué sirve?

El buche es una parte ensanchada del esófago donde la comida se queda un rato. Lo tienen muchas aves, como las gallinas, las palomas y los periquitos, pero no todas las especies. Después del buche, la comida pasa al estómago glandular y, luego, al muscular, que ayuda a triturarla. El buche en sí no tritura el grano ni sustituye al estómago.

Esta «bolsa» permite acumular comida rápidamente y luego ir pasándola poco a poco. En el buche, la comida se humedece y se ablanda. Imagina a una gallina que se ha encontrado un grano: no tiene que quedarse ahí esperando a que el sistema digestivo se encargue de cada grano. Picotea, se aleja y el buche va pasando poco a poco la comida al estómago. Por eso, después de comer, puede hincharse y, más tarde, volver a reducirse.

En las palomas, el buche cumple otra función inesperada. Cuando nacen los polluelos, ambos padres producen en él una masa nutritiva que se llama «leche de paloma» y con la que alimentan a los pequeños. No es leche como la de los mamíferos: la masa nutritiva se forma a partir de las células del revestimiento interno del buche. El polluelo la recibe directamente del pico de sus padres. Más adelante, a esta comida se le añade la comida habitual.

¿Por qué el buche a veces se nota y otras casi no?

El tamaño del buche cambia a lo largo del día. Después de comer, se llena, y cuando la comida avanza por el tracto digestivo, se vacía. Por eso, un ligero aumento tras la comida no significa necesariamente que el pájaro esté enfermo. Lo más importante es fijarte en los cambios: si el buche se reduce, si mantiene el apetito y si el pájaro se comporta como de costumbre.

En las distintas especies, el buche puede verse de forma diferente. No vale comparar un loro con una gallina ni juzgar su estado solo por una foto. Si cuidas de un pájaro doméstico, es útil saber cómo suele estar su buche después de comer y un rato después.

Cuándo un buche lleno es motivo de preocupación

Si el buche permanece hinchado durante mucho tiempo y no se vacía, el pájaro regurgita la comida, deja de comer con normalidad, se vuelve apático o sale un olor extraño y desagradable de su pico, necesitas que lo examine un veterinario especializado en aves. La comida puede quedarse atascada por varias razones, así que solo con mirar el buche no puedes saber cuál es el problema.

Hay que vigilar con especial atención a los polluelos a los que alimentas a mano: que la comida se quede atascada en el buche es peligroso para ellos. No intentes sacar el contenido tú mismo ni verter líquido en el pico, ya que el pájaro podría atragantarse. Es mejor acudir a un especialista lo antes posible.

Conclusión

El buche es un depósito temporal de comida de camino al estómago y, en las palomas, también forma parte del sistema de alimentación de los polluelos. Su tamaño cambia de forma natural después de comer. Lo que te debe preocupar no es que el buche esté lleno, sino que no se vacíe y, al mismo tiempo, el pájaro se sienta peor.