Los perros no entienden el lenguaje humano igual que las personas, pero recuerdan muy bien las palabras que oyen a menudo y las relacionan con ciertos acontecimientos. Es curioso que no solo reaccionen mejor a las propias palabras, sino también a la entonación con la que se pronuncian. Algunas órdenes y frases despiertan en los perros una atención especial, alegría o ganas de actuar.

1. El nombre del perro

Para la mayoría de los perros, su propio nombre es la palabra más importante. Si al animal se le ha enseñado bien a responder a su nombre, prestará atención al dueño al instante y esperará nuevas instrucciones.

2. «Ven aquí»

Una de las órdenes más útiles en el día a día. Una orden bien entrenada te ayuda a recuperar rápidamente el control del perro durante los paseos e incluso puede evitar situaciones peligrosas.

3. «Siéntate»

Es una de las primeras órdenes que aprenden la mayoría de los perros. Es fácil de entender y ayuda a fomentar la disciplina durante los entrenamientos.

4. «Pasear»

Incluso los perros que no conocen muchas órdenes suelen reaccionar al instante ante esta palabra. La asocian con nuevos olores, actividad y emociones positivas.

5. «¡Bien hecho!»

Los elogios son muy importantes para los perros. El refuerzo positivo ayuda a consolidar el comportamiento deseado y refuerza la confianza entre el animal y su dueño.

6. «No»

Esta palabra te ayuda a establecer los límites de lo que está permitido. Es importante usarla de forma coherente y no abusar de las prohibiciones.

7. «Tumbarse»

Esta orden se usa mucho durante el adiestramiento y ayuda al perro a calmarse o a quedarse quieto cuando hace falta.

8. «Golosina»

Muchos perros aprenden rápido las palabras relacionadas con la comida. Basta con mencionar una golosina para que tu perro se interese al instante.

9. «Pelota»

Para los perros activos, los nombres de sus juguetes favoritos pueden ser tan importantes como las órdenes. Muchos animales son capaces de memorizar decenas de nombres de objetos.

10. «Bien»

Una aprobación tranquila ayuda al perro a entender que está haciendo lo correcto. Esta palabra se suele usar como elogio intermedio mientras aprende nuevas habilidades.

¿Por qué algunas palabras funcionan mejor que otras?

El secreto no está en las palabras en sí, sino en la regularidad con la que las usas. Si una misma orden siempre significa una acción concreta y va acompañada de una reacción clara por parte del dueño, el perro aprende rápido lo que significa. Por eso, las palabras cortas y claras, junto con un refuerzo positivo, suelen dar los mejores resultados.