Sí, no es un mito. De hecho, los perros pueden detectar cambios en el cuerpo humano, y a menudo lo hacen antes de que la persona se dé cuenta de nada. Pero es importante comprender que no «conocen el diagnóstico», sino que reaccionan a señales de las que ni siquiera somos conscientes.

El sentido del olfato del perro es la razón principal de esta capacidad

El olfato de los perros es su superpoder. Los humanos tenemos unos 5-6 millones de receptores olfativos, mientras que los perros tienen hasta 300 millones. La diferencia es enorme. Además, la parte del cerebro que procesa los olores es mucho mayor en los perros.

Cuando una persona enferma, los procesos químicos cambian en su cuerpo. Esto afecta al olor del cuerpo, al aliento y al sudor. Para nosotros, estos cambios son imperceptibles o muy débiles, pero el perro los capta claramente. No entiende que es «gripe» o «cáncer», pero siente que algo ha cambiado.

Por eso muchos perros empiezan a comportarse de forma diferente cerca de una persona enferma: se vuelven más atentos, ansiosos o, por el contrario, demasiado tranquilos.

Qué enfermedades pueden padecer los perros

Los estudios demuestran que los perros pueden detectar enfermedades graves, sobre todo las que modifican la composición química del cuerpo. Los casos más famosos son los oncológicos, en los que los perros reaccionaron a determinadas partes del cuerpo humano antes de que se hiciera el diagnóstico.

Los perros también pueden percibir la proximidad de ataques epilépticos. Reaccionan a cambios de comportamiento, olores o incluso micromovimientos de una persona antes de que se manifieste el ataque. Hay perros especialmente adiestrados que avisan a sus dueños minutos antes de la crisis.

Una categoría aparte es la diabetes. Cuando cambia el nivel de azúcar en sangre, cambia el olor del aliento, y el perro puede olerlo. Los perros adiestrados incluso avisan al dueño de que el nivel de glucosa es peligroso.

El estado emocional es otra señal

Los perros no sólo reaccionan ante las enfermedades físicas, sino también ante los estados emocionales. El estrés, la ansiedad, la depresión… todos ellos cambian también el comportamiento de una persona e incluso su olor corporal. Un perro puede volverse más apegado, estar constantemente cerca de ti, tocarte, tumbarse más cerca. Siente la tensión e intenta estabilizar la situación a su manera.

Por eso los perros se utilizan a menudo como animales de terapia: ayudan a las personas con problemas psicológicos mediante la presencia y el contacto.

¿Por qué a veces un perro se «pega» a un lugar determinado del cuerpo?

Hay situaciones en las que un perro olisquea o lame constantemente la misma parte del cuerpo humano. En algunos casos, esto se debe a cambios localizados, como inflamaciones, tumores u otros procesos que modifican el olor de la piel. Hay muchas historias reales en las que este comportamiento fue el motivo de la visita al médico.

Pero es importante no exagerar. No todos los comportamientos de este tipo significan una enfermedad grave. A veces puede ser sólo interés o una reacción a factores externos.

¿Puede enseñarse y cómo funciona profesionalmente?

Sí, se puede adiestrar a los perros para que detecten enfermedades. Esto se hace mediante el adiestramiento con muestras de olor. El perro recuerda cómo huele una determinada afección del cuerpo y aprende a dar una señal. Así es como trabajan los perros médicos, que ayudan a las personas con diabetes, epilepsia y otras afecciones. No curan, pero pueden avisar y salvar vidas.

Conclusión.

Los perros no tienen poderes sobrenaturales, pero sus capacidades naturales son tan fuertes que parecen mágicas. No «saben» que una persona está enferma, sino que perciben cambios que para nosotros están ocultos.

Y gracias a ello pueden ser no sólo mascotas, sino verdaderos ayudantes que a veces ven (o más bien sienten) más de lo que una persona puede ver de sí misma.

Seguimos aprendiendo muchas cosas interesantes sobre nuestros amigos más pequeños 🥰.