Cuidar de la salud de tu mascota es la principal tarea de todo propietario de un perro. Una nutrición adecuada desempeña un papel importante en el mantenimiento de la salud y la vitalidad del animal. El cuerpo de un perro es distinto del de un humano, por lo que su sistema digestivo no puede absorber muchos alimentos que son familiares y útiles para el cuerpo humano. Hay una lista de alimentos que los perros no deben comer nunca, pues pueden provocar no sólo enfermedades, sino también la muerte de un amigo de cuatro patas.

Lista de alimentos que los perros no deben comer

  1. Chocolate y otros dulces. El chocolate es el alimento más perjudicial para los perros. El cacao contiene una sustancia natural llamada teobromina, que es tóxica para los perros incluso en pequeñas cantidades y puede provocar trastornos digestivos, convulsiones, latidos cardíacos irregulares e incluso la muerte. El chocolate negro, que contiene más cacao, es más peligroso que el chocolate con leche. Sin embargo, incluso los productos horneados con sabor a chocolate, como galletas o pasteles, pueden suponer una amenaza para tu perro. Por tanto, ¡está terminantemente prohibido alimentar a los perros con terrones de azúcar, chocolate y otros dulces! Los dulces pueden provocar graves problemas de salud: diabetes, obesidad, problemas dentales, malestar estomacal e incluso la muerte.
  2. ¡Elalcohol está estrictamente prohibido para los perros! El organismo del animal no puede descomponer el etanol ni sus productos de descomposición. Por tanto, se absorbe completamente en el torrente sanguíneo, lo que provoca intoxicación general, dificultad para respirar, convulsiones y trastornos del sistema nervioso central y del hígado. El alcohol, aunque los propietarios intenten utilizarlo con fines medicinales, puede causar parálisis y la muerte.
  3. La cafeína y los productos que la contienen son muy peligrosos para los perros. Provocan aumento del ritmo cardíaco, hiperactividad, hipertensión, trastornos digestivos, temblores y, en casos graves, coma y muerte.
  4. Leche y productos lácteos. A partir de los 4-5 meses de edad, los perros pierden la enzima lactasa, que descompone la proteína de la leche de vaca, la lactosa. La leche tiene un efecto negativo sobre el hígado y también es la principal causa de reacciones alérgicas. En este caso, pueden producirse vómitos y erupciones graves.
  5. No se debe darcarne de cerdo cruda a un perro. La razón es que muchas razas son genéticamente incapaces de digerir y absorber la carne cruda, por lo que provoca diarrea, así como un alto riesgo de contraer numerosos parásitos y virus. Los huesos de cerdo crudos también pueden ser peligrosos si son demasiado grandes, ya que el perro no puede tragarlos. Y los huesos cocidos son frágiles, lo que puede dañar el tubo digestivo.
  6. Pescado de río crudo: tiene muchas espinas finas y un alto riesgo de infección por gusanos.
  7. Algunas verduras, hierbas y legumbres. Habrá que excluir casi todas las verduras de la dieta de Colas: perejil, apio, ruibarbo, acedera.

Las patatas son una verdura que contiene solanina, una sustancia muy peligrosa y venenosa, en su forma cruda. En cuanto a las patatas cocidas, son una fuente de hidratos de carbono lentos, que tienden a almacenarse en la capa grasa, y el almidón contribuye al aumento de peso y al incremento del índice glucémico. Si tu perro no se mueve lo suficiente, puede padecer obesidad.

Col – provoca hinchazón y flatulencia.

El brécol contiene isocianato, que es una toxina para los perros y puede incluso causar la muerte en grandes cantidades. La cantidad de brécol en el peso total de verduras no debe superar el 5%.

Legumbres (judías, guisantes, etc.): alteran la microflora intestinal, provocan flatulencia; remolacha: causa diarrea.

  1. Cebollas y ajos. Comer cebollas y ajos puede provocar anemia, causar graves trastornos estomacales y afectar negativamente al oído y al olfato. Los productos más peligrosos son los que utilizan formas en polvo, como los gránulos.
  2. Algunas frutas y bayas. Las siguientes frutas están prohibidas para los perros:

Cítricos (mandarinas, naranjas): provocan reacciones alérgicas; aguacates: aumentan el riesgo de intoxicación; caquis y granadas: provocan obstrucción intestinal.

  1. Uvas y pasas. Incluso en pequeñas cantidades, estos productos pueden ser peligrosos: provocan reacciones alérgicas y conducen al desarrollo de insuficiencia renal.
  2. Masa de levadura y productos de panadería, porque la levadura provoca fermentación en el estómago, lo que produce hinchazón y malestar.
  3. Las carnesahumadas y los embutidos no deben incluirse en la dieta del perro, porque contienen mucha grasa, sal y conservantes que pueden ser perjudiciales para él.
  4. Setas. Muchos tipos de setas son tóxicos para los perros, y comerlos puede causarles graves problemas de salud e incluso la muerte.
  5. Frutos secos. Los frutos secos como las almendras, los cacahuetes, los pistachos, la nuez moscada y otros deben excluirse de la dieta. Por ejemplo, las nueces de macadamia pueden causar debilidad, vómitos y fiebre.
  6. Alimentos salados, picantes y grasos. Los perros comen alimentos frescos en su entorno natural, y no es necesario salar nada. Además de los alimentos salados, todas las especias y adobos se consideran peligrosos. Si se altera el equilibrio agua-sal, aumenta el riesgo de obesidad y puede producirse deshidratación. La sal y las especias contribuyen a la hipertensión, provocan la inflamación del páncreas y causan enfermedades hepáticas. Los alimentos grasos pueden provocar malestar estomacal, vómitos y diarrea.

Alimentos enmohecidos en la dieta del perro

Está prohibido dar a tu mascota alimentos caducados y alimentos que hayan empezado a enmohecerse. El moho es un hongo que libera toxinas venenosas para las personas y los animales. La intoxicación por alimentos enmohecidos tiene incluso su propio nombre: micotoxicosis. Los síntomas de esta intoxicación dependen de la cantidad y el tipo de moho ingerido. Éstos son los más frecuentes: temblores musculares, dolor abdominal, cólicos, dificultad para respirar, vocalización, inquietud, excitabilidad, vómitos, diarrea, problemas de coordinación, debilidad, palpitaciones y fiebre. Si notas alguno de estos síntomas, ¡contacta inmediatamente con tu veterinario!

No alimentes a tu perro con comida enmohecida, aunque te dé pena tirarla. Ese ahorro no beneficiará ni a la salud de tu perro ni a tu cartera.

Prestar atención al pasear es la clave de la salud

No permitas que tu perro recoja comida del suelo mientras camina, y evita los lugares donde la gente alimenta a los pájaros con pan. Si vives en una casa de campo, no olvides almacenar adecuadamente el compost, pues también puede ser peligroso para los animales. Los perros son curiosos y pueden desenterrar y probar el bulbo de una planta del jardín. Esto puede provocar una intoxicación grave, sobre todo los bulbos de tulipanes, narcisos y azafranes.

Si en el terreno crece un roble o un castaño, es importante recoger a tiempo todos los frutos de estos árboles. Comer bellotas o castañas puede causar obstrucción, irritación de las paredes del tubo digestivo e intoxicación.

También es importante mantener los abonos orgánicos lejos de tu perro.

Las semillas de frutas no son menos peligrosas para los perros. Contienen cianuro, que, si se ingiere, puede causar insuficiencia respiratoria, nerviosismo y signos de shock. En este caso, el perro necesita ayuda urgente.

Una dieta adecuada y equilibrada es la clave de la buena salud y longevidad de tu perro. No hay tantas prohibiciones categóricas en la dieta, por lo que es importante recordarlas para no perjudicar la salud de tu perro por negligencia. ¡El cuidado y la atención del dueño ayudarán a tu mascota a crecer y desarrollarse armoniosamente!