Hay algunos peludos que se encariñan tanto con su dueño que cualquier atención que este le preste a otra persona les parece un drama personal. Los celos caninos no tienen nada que ver con el enfado ni con hacer travesuras. Normalmente, detrás de ello hay una devoción sin límites, un instinto de protección y un deseo intenso de ser el único centro del universo para su dueño.

¿Cuál de los perritos es el más propenso a este carácter «posesivo», por qué surge y cómo reaccionar correctamente ante ello?

1. El chihuahua

Un perrito con un corazón enorme y un sentido de la propiedad igual de grande. Los chihuahuas suelen elegir a una persona de la familia y la consideran su propiedad exclusiva. Cualquier intento de abrazar a otra persona, hablar con otra mascota o incluso prestarle atención a un invitado puede provocar una reacción violenta: desde ignorarte abiertamente hasta ladridos estridentes e intentos de apartar físicamente al «rival».

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2. El teckel

El instinto cazador de los teckels los hace tremendamente testarudos y tenaces en todo lo que tiene que ver con sus intereses. Si un teckel nota que la atención de su dueño no está puesta en él, no se va a quedar callado y triste. Este perro se acomodará a propósito justo en tu regazo, tapándote el libro o el portátil, o empezará a suspirar de forma ostentosa y a exigir mimos inmediatos.

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3. Jack Russell terrier

Los Jack Russell Terriers, enérgicos y superactivos, quieren controlar cada movimiento que haya en casa. No soportan que su dueño esté ocupado con otra cosa y se toman como un desaire personal cualquier falta de atención hacia ellos. Sus celos suelen convertirse en hiperactividad: empiezan a saltar por todas partes, a traer juguetes o a entrometerse de todas las formas posibles en la conversación.

4. Yorkshire terrier

A pesar de su aspecto diminuto y de juguete, los yorkies tienen el carácter valiente de auténticos guardianes de su territorio y de sus dueños. No solo se ponen celosos de otros animales de la casa, sino también de los teléfonos, la tele o los dispositivos de trabajo. Si te pasas mucho tiempo mirando la pantalla en lugar de acariciar a tu perrito, el yorkshire encontrará la manera de hacerse notar.

5. Zwergpinscher

Este «dobermann» en miniatura tiene una confianza en sí mismo inquebrantable y una vigilancia extraordinaria. Los Zwergpinschers se ponen celosos de sus dueños con una pasión excepcional. Si en tu casa aparece otra mascota o incluso un invitado nuevo, el pincher controlará minuciosamente cada uno de tus contactos, mostrando sus celos a través de una postura tensa, una mirada atenta y ladridos fuertes.

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¿Cómo reaccionar ante los celos de un perro?

Intentar gritarle al perro o castigarlo por sus celos solo aumentará el estrés y la ansiedad: tu mascota empezará a ver al «rival» o a la situación con aún más hostilidad. En cambio, los expertos en perros aconsejan seguir unas cuantas reglas:

  • Mantén la calma: no alimentes sus berrinches con un alboroto innecesario ni con un consuelo excesivo en ese momento.

  • Establece límites claros: explícale al perro cuándo es su momento de jugar y cuándo estás ocupado con tus cosas, fomentando la paciencia con golosinas.

  • Reparte tu atención: asegúrate de que cada mascota de la casa tenga su momento predecible para interactuar contigo de verdad, sin rivalidades innecesarias.

El comportamiento que solemos llamar «celos caninos» es una manifestación natural de un profundo apego. Una vez que entiendes esta psicología, es mucho más fácil canalizar la energía de tu peludo en la dirección correcta, proporcionándole paz interior y confianza.