Hay perros que primero observan con atención a un desconocido, y otros que, en menos de un minuto, ya le traen su juguete favorito. La amabilidad no depende solo de la raza: el carácter está influenciado por la herencia, la educación, la socialización y las experiencias pasadas del animal. Pero hay algunas razas que son realmente conocidas por su apertura hacia la gente y sus ganas de formar parte de cualquier grupo.
Descubre siete perros que suelen ver en una persona nueva no una amenaza, sino un posible amigo.
1. El retriever dorado
El golden retriever es capaz de recibir a un desconocido como si lo hubiera estado esperando toda su vida. Estos perros suelen ser pacientes, sociables y sorprendentemente delicados en sus interacciones. Perciben bien el estado de ánimo de la gente y, a menudo, simplemente se quedan a tu lado cuando no hacen falta palabras.
Precisamente por eso se utilizan los retrievers dorados como perros de asistencia, de terapia y de compañía. Pero su amabilidad no exime de educarlos. Un retriever joven es como un «cohete dorado» bastante grande y lleno de energía, que puede dar la bienvenida a un invitado saltando directamente a sus brazos.
2. El labrador retriever
Para un labrador, el mundo está lleno de amigos, comida y cosas que hay que llevarle enseguida a su dueño. Preferiblemente en ese orden. Los labradores son abiertos, alegres y suelen llevarse muy bien con los adultos, los niños y otros animales.
Al labrador le encanta participar en todo: los paseos, las salidas en familia, los baños e incluso deshacer las bolsas de la compra, aunque nadie le haya pedido que lo haga. Necesita actividad física, aprender cosas nuevas y que le controlen la alimentación; este optimista bondadoso suele estar convencido de que lleva años sin comer.
3. El Cavalier King Charles Spaniel
El Cavalier es un perrito con un don increíble para crear un ambiente acogedor en casa. Le encanta pasear, jugar, conocer gente y luego acurrucarse lo más cerca posible de su dueño.
Estos spaniels son cariñosos y muy apegados a su familia. Rara vez se conforman con ser meros espectadores y prefieren participar en todas las actividades de la casa, aunque su ayuda se limite a quedarse tumbados en medio del pasillo. A los spaniels no les sienta bien estar solos mucho tiempo, por eso esta raza se siente mejor donde le puedas prestar suficiente atención.
4. El beagle
No es casualidad que el beagle sea sociable: estos perros han sido seleccionados para trabajar en manada, así que la compañía forma parte de su vida de forma natural. Suelen llevarse bien con las personas y con otros perros, les encantan los juegos dinámicos y se integran rápidamente en todas las actividades familiares.
Pero la amabilidad del beagle va de la mano de su instinto cazador. En cuanto su nariz capta un olor interesante, hasta su dueño favorito puede perder el primer puesto en su lista de prioridades durante unos minutos. El beagle necesita una correa resistente, paseos emocionantes y actividades de búsqueda olfativa.
5. El setter irlandés
El setter irlandés tiene el porte de un aristócrata, pero se comporta más bien como un amigo alegre, siempre dispuesto a vivir aventuras. Es expresivo, juguetón y, por lo general, le encanta conocer gente nueva.
Estos perros conservan durante mucho tiempo su espontaneidad juvenil y pueden seguir siendo unos auténticos traviesos incluso de adultos. El setter necesita mucho ejercicio: sin paseos activos, su inagotable alegría de vivir corre el riesgo de convertirse en una «renovación creativa» de la casa.
6. El bichón frisé
Detrás del aspecto peludo del bichón se esconde un perro sociable y alegre. Le encanta que le presten atención, se adapta fácilmente a la vida en la ciudad y suele disfrutar conociendo a los invitados.
El Bichón sabe muy bien cómo usar su encanto: basta con una sola mirada cariñosa para que ya le estés cediendo tu sitio en el sofá. Al mismo tiempo, esta raza necesita educación, juegos y contacto. Y su pelaje blanco como la nieve, que parece una nubecita, requiere un cuidado regular, tanto en casa como en la peluquería canina.
7. Terranova
El terranova puede pesar casi tanto como un adulto, pero suele comportarse de forma sorprendentemente prudente y dulce. Los perros de esta raza son conocidos por su temperamento tranquilo, su paciencia y su profundo deseo de estar junto a su familia.
Estos perros nadan de maravilla y tienen un instinto natural de salvador. Eso sí, en casa, un gigante así ocupa bastante espacio, suelta mucho pelo y no siempre controla la saliva. Su amabilidad es inmensa, igual que todo lo demás en él.
¿Que una raza sea amable significa que no hace falta educar al perro?
Ni siquiera el perro más sociable nace con un código de conducta ya preparado. Hay que ir acostumbrándolo poco a poco a la gente, a otros animales, a los ruidos de la ciudad, a los viajes en coche y a todo tipo de situaciones. Los límites personales también son importantes: no a todos los perros les gustan necesariamente los abrazos, las caricias de desconocidos o los juegos demasiado bulliciosos de los niños.
Además, ser amable no significa tener una paciencia ilimitada. Si un perro aparta la cabeza, se lame, agacha las orejas, se queda quieto o intenta alejarse, es que necesita espacio.

Conclusión
Los retrievers dorados, los labradores, los cavalier y las demás razas de nuestra selección son conocidos por su carácter abierto y dócil. Pero la raza solo indica posibles rasgos de carácter, no los garantiza.
El perro más simpático no es necesariamente el que se alegra con cada transeúnte. Es un compañero que confía en la gente, que se siente seguro y que sabe relacionarse con tranquilidad con el mundo que le rodea. Y en la base de este comportamiento están la atención, una buena socialización y el respeto por su personalidad.






