Los shiraz son gatos de pelo largo que se ven mucho en Egipto. Llaman la atención por su pelaje esponjoso, sus ojos grandes y su expresión dulce. Sin embargo, los shiraz no son una raza independiente con un estándar internacional único, sino un tipo local de gatos que combina rasgos de los gatos persas y de los gatos domésticos egipcios.


El origen de los shiraz
El nombre «shirazi» viene de la ciudad persa de Shiraz, situada en el actual Irán. Se cree que los antepasados de estos gatos llegaron a Egipto desde Persia y, con el tiempo, se mezclaron con la población local. Por eso, los shiraz actuales pueden parecerse a los gatos persas, pero suelen tener una complexión más ligera y un hocico menos aplanado.
No se sabe exactamente cuándo aparecieron los shirazis en Egipto. La mayoría de los investigadores coinciden en que estos gatos no son una raza autóctona egipcia, aunque llevan muchas generaciones viviendo y reproduciéndose en el país.
Hoy en día, en Egipto se suele usar el nombre «shirazi» para referirse a los gatos domésticos y callejeros de pelaje tupido y tipo persa. Como no hay un estándar estricto, su aspecto puede variar mucho.




Apariencia y carácter
La característica más llamativa del shirazi es su pelaje suave, largo o semilargo. Estos gatos suelen tener una cola tupida, la cabeza redondeada, ojos grandes y expresivos y orejas pequeñas. El hocico puede tener una forma casi normal o ser más corto, parecido al de un gato persa moderno.
El pelaje no se limita a un estándar concreto. Hay shiraz blancos, pelirrojos, grises, negros, manchados, rayados y bicolores. Los gatos adultos suelen ser de tamaño mediano, aunque el peso y la complexión dependen del origen de cada animal.
A menudo se describe al shirazi como un gato tranquilo, cariñoso y muy apegado a las personas. Les encanta la comodidad, la atención y los juegos tranquilos, aunque también pueden ser bastante activos. Como no es una raza estandarizada, el carácter de cada gato es único. Los que han crecido en la calle pueden mostrarse al principio un poco recelosos con la gente y necesitar una socialización gradual.

Cuidados especiales
Hay que prestar especial atención al pelaje del shirazi. Es recomendable cepillarlo al menos varias veces a la semana y, durante la muda, todos los días. Se forman nudos especialmente rápido detrás de las orejas, debajo de las patas, en el cuello, el vientre y la parte trasera del cuerpo. Cepillarlo con regularidad ayuda a mantener el pelaje limpio y reduce la cantidad de pelo que el gato se traga al lamerse.
Si tu gato tiene el hocico corto y achatado, tienes que vigilar la limpieza de la zona alrededor de los ojos. Limpia con cuidado las secreciones con un disco suave y limpio, usando un producto seguro recomendado por el veterinario. El lagrimeo constante, el enrojecimiento de los ojos o la dificultad para respirar requieren una revisión en la clínica veterinaria.
Los shiraz también necesitan una alimentación equilibrada, agua fresca, cuidado dental, corte regular de las uñas y revisiones preventivas. Debido a su pelaje denso, a veces es difícil notar enseguida los cambios de peso o en el estado de la piel, así que mientras lo cepillas, échale un vistazo al cuerpo de tu mascota.
El shirazi es ideal para alguien que sueña con un gato mullido y cariñoso y que está dispuesto a cuidar su pelaje con regularidad. Con los cuidados adecuados, esta belleza egipcia se convertirá en un compañero tierno, tranquilo y muy hogareño.


