Los yorkies están muy pendientes de su dueño, reaccionan con sensibilidad a los cambios y, a menudo, les cuesta mucho estar solos. Sin embargo, la ansiedad no debe considerarse un rasgo habitual de la raza: si el miedo le impide dormir, comer, salir a pasear o quedarse tranquilamente en casa, necesita ayuda.

Cómo se manifiesta la ansiedad en un yorkshire

Un yorkshire ansioso puede temblar, esconderse, seguir a su dueño de una habitación a otra, lamerse la nariz con frecuencia, bostezar, respirar con dificultad o estar constantemente atento a los ruidos. Algunos perros ladran en exceso, no pueden calmarse, rechazan la comida o intentan escaparse.

Cuando están solos, pueden aullar, ladrar, destrozar cosas, hacer charcos en casa e intentar arañar las puertas. Los signos de ansiedad por separación suelen aparecer incluso antes de que te vayas: cuando te estás vistiendo, coges las llaves o te pones los zapatos. Para ver cómo se comporta realmente tu perro cuando está solo, puedes dejar encendida una cámara en casa.

No todo temblor significa miedo. Un yorkshire puede temblar por el frío, por dolor, porque no se encuentra bien o por otras razones físicas. Si su comportamiento ha cambiado de repente, lo primero que tienes que hacer es acudir al veterinario.

¿Por qué se pone nervioso un yorkshire?

La causa puede ser una socialización insuficiente en su primera etapa de vida, una experiencia negativa, un cambio brusco en su rutina habitual, una mudanza o la llegada de una persona o un animal nuevo a casa. Los yorks también pueden tener miedo a las tormentas, los fuegos artificiales, las reformas, los viajes, los desconocidos y los tratamientos veterinarios.

Otro problema es la dependencia excesiva del dueño. Si el perro casi nunca se queda solo, incluso una separación breve puede causarle mucho estrés. Al mismo tiempo, la ansiedad a veces se agrava por la falta de paseos, de actividades mentales y de una rutina diaria predecible.

El comportamiento indeseado también puede estar relacionado con el dolor. Las enfermedades dentales, articulares, digestivas o del sistema urinario pueden hacer que el perro esté inquieto e irritable. Por eso, antes de corregir su comportamiento, es importante descartar las causas médicas.

Cómo ayudar a un yorkshire ansioso

Lo mejor es empezar con una rutina estable. Los paseos, las comidas, los juegos y el descanso a horas más o menos fijas hacen que la vida del perro sea más predecible. En casa, hay que prepararle al yorkshire un lugar tranquilo y seguro donde nadie le moleste. Te vendrán bien los juegos de búsqueda, los juguetes con comida y tareas sencillas que le ayuden a canalizar su energía.

Hay que acostumbrar al perro a estar solo poco a poco. Al principio, el dueño sale unos segundos y vuelve antes de que el yorkshire empiece a ponerse nervioso. La duración de la ausencia se va aumentando poco a poco, según cómo se encuentre el perro. No puedes dejar de golpe a un perro asustado solo durante mucho tiempo con la esperanza de que «se acostumbre».

Del mismo modo, poco a poco se le va acostumbrando al cepillado, al baño, al secado y a los ruidos de los aparatos. Se fomenta el comportamiento tranquilo con golosinas y elogios, y al principio los cuidados deben ser muy breves. Este enfoque ayuda a crear una actitud positiva hacia el cuidado habitual.

No se debe castigar al perro por ladrar, hacer pis o estropear cosas. El castigo aumenta el miedo y no le explica al animal cómo comportarse correctamente. La Sociedad Americana de Veterinarios Especialistas en Comportamiento Animal recomienda usar métodos de adiestramiento basados en recompensas, sin dolor ni intimidación.

Si tu yorkshire entra en pánico, se autolesiona, muestra agresividad o no puede quedarse solo ni siquiera unos minutos, necesitas consultar a un veterinario o a un especialista en comportamiento. En casos complicados, el veterinario puede combinar la terapia conductual con tratamiento farmacológico. Es peligroso darle al perro tranquilizantes por tu cuenta, sobre todo si son para personas.

La ansiedad no desaparece de la noche a la mañana, pero la constancia, la paciencia y el enfoque adecuado ayudan al yorkshire a sentirse más seguro. Lo importante es no regañar al perro por tener miedo, sino enseñarle a reaccionar con calma ante situaciones difíciles.