La llegada de un perro a la familia siempre es sinónimo de alegría, emociones y un nuevo amigo. Pero cuando hay un niño pequeño en casa, elegir la raza se vuelve mucho más complicado. Incluso el perro más bonito, más caro o más de moda puede acabar resultando totalmente inadecuado para convivir con un niño pequeño.

Y esto va mucho más allá de la simple cuestión de la agresividad. Algunos perros son demasiado grandes, demasiado enérgicos, demasiado celosos, demasiado testarudos o requieren tanta atención y experiencia a la hora de educarlos que una familia con un niño pequeño simplemente no se las apaña. Al final, todo el mundo sale perjudicado: los padres, el niño y el propio animal.

En este artículo, vamos a ver qué razas de perros suelen dar más problemas en las familias con niños pequeños, y por qué.

¿Por qué no todos los perros son adecuados para una familia con un niño?

Mucha gente piensa:
«Si un perro es bueno, es que es adecuado para los niños».

En realidad, es mucho más complicado que eso.

Incluso un perro muy manso puede:

  • atropellar a un niño sin querer;
  • no soportar los gritos y los movimientos bruscos;
  • estar celoso de su dueño;
  • defender su comida o sus juguetes;
  • que le moleste el ruido constante;
  • tener miedo a los mimos de un niño o a los contactos bruscos.

Los niños pequeños aún no entienden los límites:

  • pueden tirarte de la cola;
  • tocarte el hocico;
  • quitarle la comida;
  • asustar al animal gritando.

Y hasta el perro más paciente tiene sus límites.

Por eso es importante que no te fijes solo en el aspecto de la raza, sino también en:

  • su carácter;
  • su nivel de energía;
  • su psicología;
  • su tendencia a dominar;
  • instintos de caza o de guardia;
  • la dificultad para adiestrarlo.

Втомлений чау-чау заснув на подвір'ї будинку

Чау-чау вже чекає, коли його відпустять додому та дадуть смаколика

El chow-chow: un carácter adorable, pero nada fácil

En las fotos, el chow-chow parece un osito de peluche, lo que lleva a muchas familias a creer erróneamente que es el perro ideal para los niños. Pero en la vida real, esta raza tiene un carácter bastante complicado e independiente. A los chow-chows no les gusta la atención excesiva, los mimos constantes ni los movimientos caóticos que son inevitables cuando estás con un niño pequeño. Su espacio personal es muy importante para ellos, y si el perro se siente incómodo o tiene miedo, su reacción puede ser brusca.

Esto resulta especialmente difícil para quienes no tienen experiencia con esta raza. Los chow-chows suelen decidir por sí mismos cuándo quieren interactuar contigo y cuándo no. No son el tipo de perros que van a jugar pacientemente durante horas con un niño pequeño ni que van a reaccionar con calma ante la insistencia de un niño. Precisamente por eso, para una familia con un niño pequeño, elegir esta raza suele ser un error.

Акіта заснув після вичісування на грумерському столі і поклав лапку біля голови

Грумер притримує за голову американського акіту, щоб не намочити вушка під час купання

El Akita Inu: guapo, pero demasiado testarudo

Tras el éxito de la película sobre Hachiko, mucha gente empezó a soñar con tener un Akita Inu, sin saber lo complicada que puede resultar esta raza en el día a día. El Akita es un perro con un carácter muy fuerte, que necesita un dueño con experiencia y seguro de sí mismo. No le gusta el caos, el ruido ni que le invadan constantemente su espacio personal.

Los niños pequeños suelen comportarse de forma impredecible: pueden gritar, correr de repente hacia el perro, tirarle del pelaje o hacerle daño sin querer. Para muchos Akita, esto es motivo de gran irritación. Además, esta raza tiene un instinto de guardia muy marcado y tiende a evaluar la situación por sí misma, en lugar de obedecer ciegamente a su dueño. Precisamente por eso, el Akita Inu no es, ni mucho menos, la mejor opción para familias jóvenes con niños pequeños.

El Alabay: demasiado poderoso

El Alabay no es solo un perro grande, es un auténtico guardián con un carácter muy fuerte. Esta raza se ha seleccionado durante siglos para proteger territorios y ganado; por eso, la desconfianza hacia los extraños y la necesidad de controlar su espacio están grabadas en sus genes.

Aunque el Alabay esté bien educado, su tamaño ya puede suponer un problema para una familia con un niño pequeño. Un movimiento descuidado mientras juega o un simple salto bastan para que el pequeño se caiga o se dé un golpe fuerte. Además, los Alabays necesitan normas claras, una educación estricta y una buena experiencia en adiestramiento. Para los padres jóvenes, que ya están todo el rato cansados de cuidar de su hijo, esta raza suele ser demasiado complicada de manejar.

Далматин у всіх красі на фоні червоного дерева стоїть на сонечку

Далматин прислухається, про що ж розмовляє грумер з власницею

El dálmata: no es tan ideal para la familia como parece

Por culpa de los dibujos animados y las películas, mucha gente se imagina que el dálmata es un perro familiar alegre y fácil de llevar. Pero en la vida real, es una raza muy activa y emocional, que necesita muchísimo ejercicio y atención.

Si el dálmata no hace suficiente ejercicio, se vuelve rápidamente incontrolable. Puede correr por todo el piso, saltar encima de la gente, destrozar cosas y pedir atención sin parar. Para una familia con un niño pequeño, esto suele convertirse en un auténtico calvario, ya que los padres tienen que ocuparse a la vez del pequeño y de un perro con mucha energía.

Джек-рассел сидить з квітковими льодяниками, які йому не можна

Джек-рассел звернулась клубочком на салатовому дивані для тварин

El Jack Russell Terrier: rebosa energía

Mucha gente piensa que los perros pequeños son, por defecto, más fáciles de cuidar y más adecuados para los niños. Pero el Jack Russell es todo lo contrario a una mascota tranquila. Es una raza extremadamente activa, expresiva y testaruda, que necesita actividad física constante y una vigilancia de cerca.

Sin suficiente ejercicio, el Jack Russell empieza, literalmente, a «poner la casa patas arriba». Puede ladrar fuerte, correr por todo el piso, saltar sobre los muebles y encima de la gente. Para un niño pequeño, un perro así a veces puede resultar demasiado revoltoso, o incluso peligroso en el día a día. A menudo, los padres no se esperan que un perro pequeño pueda exigir más energía y atención que uno grande.

Хаскі на синій ринговці чекає на миску з водою

Чистий ніс та язик свідчать про міцне здоров'я хаскі

El husky es uno de los perros con el carácter más complicado

Los huskies son guapísimos, muy fotogénicos y tienen mucho éxito en las redes sociales, pero la mayoría de la gente no está preparada en absoluto para vivir con esta raza. Son perros que rebosan energía y necesitan largos paseos, juegos activos y estar constantemente ocupados.

Si un husky se aburre, empieza a buscarse diversión por su cuenta: aúlla, roe los muebles, se escapa o arma un lío en casa. Para una familia con un niño pequeño, esto se convierte en una doble carga. Después de pasar noches en vela con tu bebé, no todos los padres están dispuestos a dedicar además varias horas al día a sacar a pasear activamente a su perro. Precisamente por eso, mucha gente se cansa muy rápido de esta raza.

Conclusión

No hay razas malas, solo hay perros que, sencillamente, no encajan con un estilo de vida concreto. Y cuando hay un niño pequeño en la familia, es muy importante que no te fijes solo en el aspecto o la popularidad de la raza, sino también en su carácter, su nivel de energía y lo difícil que es educarlo.

A veces, la gente elige un perro con el corazón, basándose en fotos bonitas o en películas, pero la realidad con un niño y una raza difícil puede resultar mucho más complicada de lo que parece. Por eso, antes de traer un perro a casa, tienes que evaluar con sinceridad tus capacidades, el tiempo del que dispones y tu disposición para ocuparte de él en el día a día.